Hacia una vivisección del obradorismo

Ciudad de México /

¿Llegó la hora de una vivisección del obradorismo? ¿Tenemos ya instrumental suficiente para conocer sus entrañas, sus reflejos, sus tejidos vitales?

Creo que sí, sobradamente, con el aval reciente de la confesión, hecha desde dentro, de Julio Scherer Ibarra, sobre los usos y costumbres de aquel metódico reino de la ocurrencia, el poder vertical, la lealtad ciega, la ignorancia imperativa, la corrupción ubicua y la necedad a secas.

Digo “vivisección” y no autopsia, porque la vivisección es la “disección o corte de animales vivos con fines de investigación científica, experimental o educativa", y el obradorismo es un animal vivo.

Digo “el aval” de Scherer Ibarra porque, si todo lo que él dice puede ser verdad, todo lo que otros han documentado puede serlo también, o se acerca mucho a la verdad de lo que fue aquel gobierno de un solo hombre.

Es verdad o se acerca mucho a ella, lo que la Fiscalía General de la República puso en una carpeta sobre el huachicol fiscal, y sobre la complicidad de los altos mandos de la Marina y del gobierno en su feliz, todavía impune, atraco a la nación.

Es verdad o se acerca mucho a ella, lo que la Fiscalía de Tabasco investigó sobre la complicidad de Adán Augusto López con el cártel criminal de La Barredora, encabezado por su secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena.

Es verdad, o se acerca mucho a ella, lo que han documentado periodistas sobre el clan de los hijos del ex presidente, metidos en negocios turbios.

Es verdad, o se acerca mucho a ella, lo que organizaciones han documentado sobre el fraude de Segalmex, la Casa Gris y la corrupción rampante de estos años.

Es verdad, por último, o se acerca mucho a ella, lo publicado en otros libros con información de adentro, como los de Elena Chávez, El Rey del Cash y El gran corruptor, o los de Hernán Gómez Bruera: Traición en Palacio y El ministro del poder, sobre la corrupción sistémica y el sistémico abuso de poder en las entrañas de la llamada 4T.

Sí, creo que con todo eso puesto en el quirófano, podría intentarse ya la vivisección del obradorismo.


  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
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