La fórmula de Trump sacude al mundo

Ciudad de México /

Hay algo que une la extracción de Maduro en Venezuela, el asedio a Cuba y el ataque contra Irán.

En los tres casos, Trump se plantea una intervención radical: no solo someter a esos países, sino imponerles un cambio de régimen.

En los tres casos, el cambio de régimen no está pensado como algo que Estados Unidos hará con sus propias manos, mediante una invasión y una presencia de fuerza ocupante, como en Irak, Afganistán o, antes, Vietnam.

Trump se plantea en los tres casos un cambio de régimen hecho por los mismos políticos del régimen que quiere cambiar, por los traidores del viejo régimen, derrotados primero y dejados en el poder después, para que desmonten lo que ayudaron a construir.

Está claro quiénes son los traidores de la revolución bolivariana en Venezuela, los dispuestos a demolerla desde dentro: la presidenta encargada Delcy Rodríguez y sus cómplices. Ellos, bajo instrucciones de Washington, desmontan ahora, paso a paso, el régimen que antes ayudaron a construir.

No está claro quiénes serán los traidores de la Revolución cubana con los que Trump y Rubio dicen estar hablando para que lleven a cabo en la isla una demolición similar a la de Venezuela.

Mucho menos sabemos quiénes son los traidores del régimen iraní con los que Estados Unidos se proponen desconstruir la República Islámica, pero es un hecho que esos personajes están presentes en la cabeza de Trump, hasta el punto del humor negro: alguno de los demoledores con los que habían hablado, dijo Trump al pasar, era de tan alto nivel que murió en el primer bombardeo quirúrgico que hubo sobre Teherán, en la mañana del sábado 28 de febrero.

Trump ha tomado nota de los fracasos históricos de Estados Unidos por ocupar países para cambiarlos, y está experimentando con su propia fórmula de cómo cambiar el régimen político de un país enemigo, sin invadirlo.

El primer paso es poner a sus gobiernos de rodillas; el segundo es crear un protectorado, donde algunos de los mismos que gobernaban hacen los cambios que les indica su patrono protector.

La fórmula es simple y clara; la ejecución, una aventura terrible que está sacudiendo al mundo.


  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
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