Mitin y arqueología

Ciudad de México /

¿Cómo están los centros de salud?”, preguntó la candidata Claudia Sheinbaum a los numerosos asistentes a su mitin en el Estadio Monumental de Petalcingo, Chiapas.

“Mal”, respondieron unos.

"¿Qué les falta: médicos, enfermeras, equipamiento, medicamentos?", preguntó la candidata.

“Todo”, dijeron los mismos.

Entonces la candidata prometió: “Ahora que llegue Eduardo (Ramírez, candidato de Morena) al Gobierno de Chiapas, nos vamos a poner de acuerdo para fortalecer todos los centros de salud de todos los pueblos de Chiapas por más apartados que estén y un programa especial que le llamamos Farmacias del Bienestar".

El candidato Ramírez estaba presente y habló también, pero no se mostró muy interesado en la salud, sino en la herencia de machismo que los españoles dejaron en Chiapas.

Dijo: “Nos impusieron que las mujeres solamente tenían que estar en los quehaceres de la casa, que solamente deberían educar a los hijos e ir a cargar leña. Pero con el pensamiento de la descolonización estamos erradicando esas viejas prácticas y hoy, después de casi 200 años de nuestra república, nuevamente las mujeres salen adelante en México y en Chiapas para representarnos. Vamos a tener la primera Presidenta de México, es decir, nuestra reina roja de la época prehispánica maya".

(Cito de la nota de Jorge Ricardo, Reforma, 23/3/24)

Fui a buscar quién era la reina roja maya y encontré una nota en National Geographic. (27/1/23).

La tumba de la “reina roja” fue hallada en un templo de Palenque por el arqueólogo Arnoldo González Cruz, en 1994.

González descubrió un sarcófago de piedra caliza con los restos de una mujer de 60 o 70 años de edad y 1.50 de estatura. En el sarcófago abundaba el color rojo.

Junto a la reina, contemporánea de la época de esplendor de Palenque, había otros dos cuerpos.

Uno, el de una mujer, enterrada boca abajo, con las manos atadas a la espalda y huellas en la caja toráxica de una extracción del corazón.

Otro, el de un niño, con la huella de un golpe mortal en el cuello.

Ambos habían sido sacrificados para que acompañaran a la reina roja en su viaje al más allá.

Vaya mitin. Vaya arqueología.


  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
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