Una verdadera pifia la resolución del Tribunal Electoral del Estado de Jalisco al resolver la impugnación 07/25 presentada por un partido político contra los lineamientos aprobados por la autoridad electoral estatal. El partido argumentó que la medida afectaba la autodeterminación de los institutos políticos y el derecho a la reelección, argumento completamente cierto y válido.
La excusa fue que dicha determinación responde a la necesidad de fortalecer el principio de paridad de género y reducir la desigualdad histórica en el acceso de las mujeres a cargos de elección popular, por lo que la obligación de postular candidatas en varios municipios se mantiene vigente.
Dicha resolución no solo confirmó los lineamientos emitidos por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco para el proceso electoral del 2027 que establece que en ocho municipios del Estado de Jalisco sólo podrán postularse mujeres como candidatas a la presidencia municipal en las elecciones de 2027, esto en teoría, para impulsar la participación política de las mujeres en esos municipios, y garantizar los principios de paridad de género.
Se debe aplaudir la determinación tanto del Instituto Electoral y Participación Ciudadana del Estado así como del Tribunal electoral local en el sentido de proponer a los partidos políticos a postular mujeres, y no solo eso, sino que además, las candidatas sean parte, como es el caso del municipio de Zapopan, a grupos considerados vulnerables, sin respetar los principios de autodeterminación y auto organización de los partidos políticos para que, cumpliendo con este tipo de disposiciones, en especial, la de equidad de género, decidan a quien deciden postular como candidatos a las presidencias municipales de esos ocho municipios. Luego entonces la resolución, debería ser, que, al encontrarse la zona metropolitana de Guadalajara integrada por esos ocho municipios, permitir que los partidos decidan en cuales cuatro de ellos se postulan candidatas y en los otros cuatro candidatos hombres, así se cumple el principio de equidad de género respetando la libre determinación de los partidos políticos.
La pregunta que debemos hacer al electorado, a quien prefieren como candidato a la alcaldía del municipio en el que viven, ¿a la persona más capaz para ocupar ese puesto? o, ¿alguien que llegue solo por su condición de ser mujer y pertenecer a un grupo vulnerable?
Recordemos que disposiciones así de ilógicas han dado lugar a candidaturas de “Juanitas” quienes son postuladas solo para cumplir con el requisito de paridad, pero que una vez en el cargo renuncian para dar lugar al verdadero poder tras el trono, o en otros casos permanecen en su puesto, solo como adorno, pero todo mundo sabe quién es, como dicen ahora los fiscalistas, “el beneficiario controlador”, también recordemos que en la elección pasada alguien pretendió, afortunadamente, sin suerte, hacerse de una diputación argumentando o más bien simulando tener una discapacidad para ser considerada dentro de ese segmento de persona vulnerable, que por cierto, ese sector, tiene todo el derecho a ser representado en los diferentes órganos de gobierno.
Ese fenómeno no solo se da a nivel diputaciones o presidencias municipales, ya que actualmente hay en el país dos “gobernadoras”, que, quienes gobiernan en realidad, son los papas de estas.
De seguro el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación corregirá este grave error.
En otro tema, duro golpe para Morena que la reforma constitucional en materia electoral enviada por la presidentE Sheimbaum no haya sido aprobada ni en la cámara de diputados, funcionando está como cámara de origen. Esto generó un cisma interno en ese partido de consecuencias que aún no podemos imaginar. Entre los grupos internos de poder se están pegando hasta con la plancha. Las gentes cercanas a Manuel Andrés López Obrador MALO culpan de la pérdida a Sheimbaum por haber quitado como operador político al senador representante de Transilvania. Atacan, ya no se diga, a las diputadas que en ejercicio de conciencia votaron en contra de dicha reforma, a Ricardo Monrreal quieren quemarlo en leña verde, y esbozan lo que será su famoso plan “b” que está aún peor que la reforma electoral. ¿Acaso no entienden que las entidades federativas son autónomas en su régimen interno y ahora quieren controlar hasta el número de diputados locales y regidores en los municipios y creen que en eso sí los van a apoyar el Verde y el PT?
¿Por qué mejor no tomamos medidas para que la guerra del medio oriente afecte menos a nuestro país?