El blitz del lunes

Sigue la pugna por derechos. Redskins: Peyorativo en extinción

Herberto de la Rosa

Hay noticias como Cam Newton firmando con Pats, lo cual ya había dicho que sería inteligente para ambos, si el tipo está sano y concilia su carácter con Bill Belichick puede ser titular y serán serios candidatos a playoffs. Pero en esta entrega prefiero ver los temas sociales que retumban en la liga, uno es la presión pública y de varios inversionistas de los Pieles Rojas de Washington, incluyendo a FedEx que paga por el nombre del estadio, quienes han amenazado con retirar su dinero si no le cambian el nombre al equipo, ya que el actual se considera despectivo para las etnias que le dan origen.

Esta discusión lleva décadas, pero bajo la actual presión social la directiva anunció que evaluará la posibilidad del cambio, muchos ven esto como una exageración y esgrimen sus razones. Veamos: Hay nombres de equipos como “Chiefs” y de estados como “Massachussets” o “Iowa”, los helicópteros militares se llaman “Apache”, “Iroquois” y hay un misil “Tomahawk”, eso sin olvidar el grito de guerra de los paracaidistas militares que dicen “Gerónimo” al saltar. Pues bien, todos estos nombres son de tribus, objetos o personajes de las etnias nativas americanas y nadie se ofende por su uso. Igual que nadie protesta por el uso del nombre de los “Vikings” que también se refiere a un grupo humano, entonces: ¿Por qué la ofensa ante el nombre Redskin? La respuesta está en su origen despectivo, pero la podemos obtener fácilmente contestando estas preguntas:

¿Qué tal un equipo llamado los “Brownies de San Antonio”, con el logo de un mexicano con sombrero y jorongo? O un equipo japonés de beisbol llamado “Los Amarillos”, y ni hablar de ponerle a un equipo “Los Negros”.

El tema es muy claro, históricamente esos términos se han usado como insulto y son resultado del desprecio de los conquistadores y aun hoy se usan de forma discriminatoria y racista. La sociedad actual no debe permitir más el diferenciar, señalar ni dividir a la gente por su raza, credo u origen. Usar el color de piel para nombrar algo da pauta a ofender a muchos y con eso basta para evitarlo. Hay una enorme diferencia con llamarse “Bravos” o “Jefes” refiriéndose con respeto y orgullo a los líderes de las antiguas naciones norteamericanas. Gerónimo fue un gran jefe e invocarlo es exaltar su valentía y dotes de gran líder y guerrero esto al igual que llamarse Patriotas, no ofende a nadie. Pero llamar a alguien como Piel Roja, negrito o mulato no se vale, ni siquiera son apodos, son claros distintivos raciales, hay miembros de las comunidades indígenas en los EEUU que han dicho que esto no les afecta, y no lo dudo, tal vez son de sangre más ligera o ignorantes de su pasado, pero para los que conocen su origen, Redskin sigue siendo una palabra despectiva y con eso basta para erradicarla del deporte.

Se sigue discutiendo su origen, hay antecedentes de que tal vez los mismos nativos se auto llamaban así, otros dicen que el termino entre ellos era “Cinnamon people” pero eso quedo en el pasado, es un hecho que los colonizadores llamaban a los africanos “Niggers” y al nativo “Redskin” y a ambas razas la consideraban inferiores. Si bien hubo una nación “Dakota” por lo que el nombre es propio y su uso no indigna a nadie, al contrario, no existió una “Nación Piel Roja” y el uso del término está comprobado como peyorativo por los blancos dominantes. Están documentados anuncios que en 1863 ofrecían 200 dólares de recompensa por cada “Redskin” enviado al purgatorio”, y para mí con eso basta para considerar ofensivo e indebido su uso.

En ese tenor de derechos humanos, la liga parece ir aceptando su rol y responsabilidad social con varias acciones, se evalúa el autorizar que los jugadores usen calcomanías alusivas al racismo sistémico, al igual de que en la semana uno se puede llegar a entonar la canción “Lift every voice and sing” (alcemos todas las voces y cantemos) qué es reconocida en los EEUU como el himno nacional negro. Ambas son muestras sin precedentes del nuevo compromiso de la liga con los movimientos de derechos humanos a los que ignoraba de fondo e incluso impuso multas y amenazó con correr a los jugadores que se manifestaran, lo que vivimos es un volantazo de 360 grados muy positivo. Ojalá no sea llamarada de petate.

Y de aquí… A lo que sigue.

beto@eluno.mx

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