Con sólo 43 años y en la entera pobreza falleció en 1955. Más de medio siglo después, en 2009, la Unión Astronómica Internacional bautizó un cráter de Mercurio con su nombre; sólo entonces, hasta 2012, el gobierno mexicano se decidió a depositar sus restos en la Rotonda de las personas ilustres.
Fue la primera pintora mexicana en exponer sus obras fuera de nuestro país, concretamente en Estados Unidos. Su obra se caracteriza por el uso de intensos colores y temáticas que incluyen paisajes, naturaleza, autorretratos, el mundo del circo y tradiciones nacionales, con predominio surrealista y expresionista.
A finales de los años 20 ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes y de ahí pasó a la Academia de San Carlos, donde sorprendió a sus maestros, tanto que incluso le permitieron dejar de asistir a las clases para que siguiera pintando sin interrupciones en su casa.
En 1930 expuso por primera vez en el Palacio de las Bellas Artes, y en el catálogo correspondiente Diego Rivera --entonces director de la Escuela Nacional de Bellas Artes-- la definió como una de las personalidades más atrayentes del panorama artístico y uno de los mejores elementos de la academia: “un valor seguro; seguro y concreto”.
Ese mismo año expuso en la Art Center Gallery, en Nueva York, y meses después la American Federation of Arts presentó en el Museo Metropolitano de Arte de esa misma ciudad una exposición de arte popular y pintura mexicanos, que incluyó obras de Rufino Tamayo, Diego Rivera, Agustín Lazo y ella.
En 1936, el poeta francés Antonin Artaud conoció su obra durante una visita a México, y con su ayuda se expuso la obra de la pintora en París, Francia. La obra de la artista también fue expuesta en otras capitales del arte como Tokio, Los Ángeles, San Francisco, Río de Janeiro y Bombay.
Se trata de María Izquierdo, cuya vida y obra regresan a la escena teatral de la capital con el reestreno de “La Alacena”, una propuesta íntima y poderosa que explora la vida y obra de esta enorme artista, a través de un lenguaje escénico innovador.
Esta puesta en escena invita al público a sumergirse en un viaje emocional donde el humor, la tragedia y la resistencia femenina convergen en un unipersonal que destaca por su sensibilidad y riqueza visual.
“La Alacena” está basada en la vida de la pintora jalisciense y sigue una progresión cronológica que, desde un limbo atemporal, se fragmenta y reconfigura constantemente.
La utilería se convierte en extensión de su universo pictórico, mientras que las pistas de audio y los cambios de iluminación construyen diálogos internos y transiciones entre etapas clave de su vida. El rebozo, elemento central del montaje, se transforma para representar las múltiples facetas de Izquierdo: niña, esposa, madre, pintora, amante, revolucionaria y paciente.
Aunque se trata de un monólogo, la obra construye un elenco sonoro diverso a través de voces en off que encarnan figuras fundamentales en la vida de la artista, como el teniente Posadas (Esteban Castellanos), Diego Rivera (Tomás Garcías), Antonin Artaud (Adrian Ollé-Laprune) y Rufino Tamayo (Hernán Bravo Varela), entre otros. Estas presencias dialogan con Izquierdo desde el limbo, enriqueciendo la narrativa escénica.
La actriz Adriana Moles demuestra una versatilidad excepcional al transitar entre los momentos más luminosos y oscuros del personaje. Su formación en circo y cabaret potencia una interpretación física y emocionalmente dinámica, capaz de provocar tanto la risa como la conmoción. “La Alacena” rescata el sentido del humor y el espíritu indomable de Izquierdo como herramientas frente a la adversidad, desde la misoginia estructural hasta la enfermedad.
El equipo creativo está conformado por la autora y directora Tanya Huntington; el artista circense Pepe Malabartínez; Tania Negrete en producción de audio; Miguel Hernández y Adolfo Cortés en diseño de audio, Esteban Castellanos y Alma Curiel en el diseño de iluminación, Lü Yiurama en el diseño y realización de utilería y Janett Landín en la gestión y promoción.
“La Alacena: documental miniatura de María Izquierdo”, se presenta todos los sábados hasta el 13 de junio, a las 18 horas en la Sala Novo del Teatro La Capilla, en Madrid 13, en Coyoacán.