‘Medea’

Ciudad de México /

Italo Calvino, en su texto Por qué leer los clásicos, explica detalladamente por qué el paso de los años lejos de restarles fuerza y valor, se los incrementa.

Un claro ejemplo de ello es Medea, montaje que forma parte del ciclo Invasión Griega, que ahora ocupa al menos tres espacios escénicos de Ciudad de México, junto con La Orestíada y Edipo, nadie es ateo.

En esta Medea, escrita por Antonio Zúñiga, a partir del mito griego, la acción sucede en un aquí y un ahora muy cercanos a nosotros. Es México, pero no necesariamente; es una gran urbe en un tiempo actual en el que el coro griego está compuesto por prostitutas, en el que Jasón es un padrote, y en el que Medea es una mujer víctima, entre otras muchas, de la violencia familiar.

Escrita hace 25 siglos por Eurípides, esta tragedia no ha dejado de estar vigente. Los temas que aborda ocurrieron en esa lejana Grecia clásica, pero suceden también hoy en día en Iztapalapa, Tijuana, Estambul y Bombay.

Ahora, con la dirección precisa, cuidada y muy poderosa de Mauricio García Lozano, Medea regresa a los escenarios nacionales y nos muestra con toda la crudeza que requiere, que, lastimosamente, traición, desamor, asesinatos, pasión, abuso… siguen siendo cosas de todos los días.

El peso central de esta puesta recae en una actriz estupenda: Ilse Salas, quien paso a paso, pero firmemente se ha ganado ya un lugar destacado y muy reconocido en teatro, cine y televisión.

Con enorme fuerza y al mismo tiempo con una fragilidad evidente, Ilse construye este gran personaje.

La acompañan, entre otros, Aída López, Raúl Villegas y Mauricio Pimentel.

Medea se presenta en La gruta del Centro Cultural Helénico.

  • Hugo Hernández
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