Siempre se ha hablado en este espacio que las empresas para que sobrevivan deben brillar con calidad de sus servicios y tener como punto central al cliente. Me ha tocado conocer a una organización que se dedica al transporte privado de personas, me refiero a Uber.
Llama la atención algunos puntos que son interesantes vistos desde la Administración: En primer lugar, para tener acceso a su servicio se debe bajar su aplicación, esto es, usan las tecnologías de la información para atender; su sistema de pago es por tarjeta bancaria por lo que el usuario no es necesario que lleve dinero en efectivo para pagar al momento.
Los autos con los que prestan el servicio, comentado por los mismo choferes, deben ser mínimo de 200 mil pesos y de modelo reciente; al requerir el transporte con Uber vía internet (habiendo marcado el origen y destino), le mandan información automática respecto a la unidad que lo recogerá, como modelo y número de placas, el nombre y fotografía de operador, así como el tiempo estimado en llegar.
La mayoría de los choferes son amables, bien vestidos y atentos si el consumidor quiere charlar, o conectar su música, o recargar su celular, o tomar agua, o leer revistas, o si quiere subir o bajar la temperatura. Las unidades son limpias y en perfecto estado; refieren que a veces se transportan niños sin que necesariamente vaya un adulto, en esos casos dan datos de a quién hay que entregarlo; o incluso se transportan documentos u objetos. Tienen promociones por viajes.
La selección de personal por supuesto que es estricta, deben pasar por varios exámenes de confianza, toxicológicos, de conocimiento de la ciudad donde laboran y claro, solicitan carta de antecedentes no penales reciente. Con esta exhaustiva elección de sus choferes y previa capacitación de cómo tratar a un cliente, la empresa se asegura de la calidad en su servicio.
Por último, evidentemente se evalúa al personal (uno debe valorar el servicio también vía internet), pero también yo como consumidor soy calificado, asegurando la protección y apoyo a sus choferes. Esta empresa al tener presencia a nivel mundial, presta el servicio igual en todo el orbe, asegurando la calidad.
Gracias Uber por existir y poner la muestra de cómo se deben hacer las cosas: Bien hechas.