La vida

Jalisco /

Meditaba acerca de la inmortalidad del cangrejo tratando de comprender si la inmortalidad existe. Sé que abundan leyendas alrededor del tema, pero… leyendas al fin. La inmortalidad ha sido eterno asunto de reflexión de los humanos. Desde su origen, el hombre ha buscado de diferentes maneras alcanzar la inmortalidad. Los alquimistas afirmaban haber descubierto el elixir de la vida eterna. A partir de esa conseja surgieron muchas otras, entre ellas: la fuente de la eterna juventud. Quienes creyeron eso, tal vez pensaron, si no puedo ser inmortal, por lo menos me conservaré joven mientras viva (???).

La idea de la vida eterna representa un temor asociado con la muerte. Implica una serie de dudas respecto al más allá, al inframundo; el cual no necesariamente es un lugar.

En el centro de esta vorágine de ideas, la mente se confunde y se pierde de vista lo esencial: la vida misma. Vivir es un privilegio, un don que nos fue otorgado sin pedirlo. Disfrutémoslo mientras estemos vivos.

Un hombre que a sus 40 años gozaba de buena salud, una noche, mientras leía un libro recostado en su cama, repentinamente sintió una extraña sensación, su cuerpo se estremeció, una especie de suspiro muy profundo invadió su ser, jamás había experimentado algo semejante, su cuerpo desafiaba la ley de gravedad, ahora levitaba. Todo era calma. Se encontraba a las puertas del limbo.

Nada era parecido a lo que él había visto durante sus 40 años de vida. Los espacios tenían otra dimensión, los colores y los sonidos los percibía de manera diferente. Se encontraba en un lugar donde no existía el tiempo, ni el día, ni la noche, ni el frío, ni el calor. La lluvia y el viento eran asuntos de otro mundo. Sorprendido descubrió que estaba en un lugar acogedor, sin principio ni fin.

Aunque no sentía temor alguno lo asaltaban ciertas dudas. Se cuestionaba a sí mismo, ¿estaré muerto? ¿Este soy yo o soy mi alma? Si no siento nada, entonces no soy yo. De ser así, ¿quién soy, o que soy? Nadie, en el transcurso de su vida le explicó que se siente estar muerto, porque nadie puede explicar la muerte si no la ha vivido. Él mismo no sabía si realmente estaba “viviendo su muerte”. Se preguntaba si esa era su “nueva vida”. ¿Qué es vivir? ¿Qué es morir? Se cuestionaba.

En su juventud leyó La vida es un sueño, de Calderón de la Barca, donde el protagonista de la obra se cuestiona sobre el sentido de la vida, el tema central es la libertad del ser humano para configurar su vida. La obra trata sobre la oposición y la dualidad, así como entre la realidad y el sueño. Si la vida es un sueño, entonces estoy soñando, se dijo a sí mismo.

De repente despertó, hizo un recorrido visual alrededor de su habitación. Transcurrieron segundos antes de que se ubicara en la realidad. ¿Qué es la realidad? ¿Qué es un sueño? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? Cuestionamientos que han dado pie a numerosos misterios acerca de la existencia humana.

Colofón

La vida no se sueña, se vive.


jaimemarinsr@jmarin.com


  • Jaime Marín
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS