Mujeres menores migrantes

Puebla /

Las mujeres menores de edad que se encuentran en situación de movilidad y están en busca de mejores condiciones de vida, se colocan como el sector más vulnerable y el que requiere de una atención específica.

De acuerdo con los estudios de Leticia Hernández Vega, investigadora del Centro Universitario de Guadalajara (CUGDL), dentro del territorio mexicano se presenta un aumento en el flujo de menores migrantes, en que se puede identificar un subgrupo altamente vulnerable: las niñas migrantes.

Dentro de la migración interna de México, a partir de la década de los noventa, el flujo de niñas migrantes varía de acuerdo con las condiciones sociales y culturales que se presentan.

El territorio nacional y estados como Puebla, se colocan como áreas expulsoras, receptoras y de tránsito. Las menores migrantes experimentan diferentes escenarios en los que sus derechos humanos están en riesgo.

Dentro de la migración interna, los niños, niñas y adolescentes en situación de movilidad se encuentran vinculados a los cambios de residencias de sus padres, quienes, en diferentes ocasiones, se desplazan dentro de México en búsqueda de mejores condiciones de vida y, en particular, de empleo.

En los grupos de población migrante aparecen las mujeres indígenas, que se desplazan del campo hacia las ciudades en busca de oportunidades laborales; sin embargo, en diferentes casos, se quedan en las esquinas solicitando apoyo.

En su análisis Niñas migrantes en México, un fenómeno invisibilizado, Hernández Vega revela que las menores que acompañan a sus padres en la migración interna pasan de ser infantas a convertirse en mano de obra barata en el campo.

De la misma forma, las menores migrantes se llegan a convertir en madres porque, al no poder laborar en los cultivos, se quedan al cuidado de hermanos menores; además, hacen labores de enfermeras cuando algún integrante de la familia se enferma. Las migrantes se convierten en maestras porque se dedican a enseñar a los más pequeños de la familia.

Al final, el proceso migratorio genera escenarios de vulnerabilidad y violencia. Las menores de edad migrantes reflejan “la cara oscura de sistemas de protección ineficientes y negligentes”.


  • Jaime Zambrano
  • Reportero de deportes
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite