Los migrantes que están en busca de mejores condiciones de vida en el norte del continente americano se desplazan a partir de un nuevo esquema, las llamadas rutas indirectas, es decir, antes de llegar a su destino final pasarán por un punto intermedio y el territorio mexicano está inmerso en este modelo.
De acuerdo con análisis realizados por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las personas en situación de movilidad que provienen de fuera del continente americano están usando las rutas indirectas
Los migrantes de África viajan por tierra hasta Sudáfrica y luego vuelan a Brasil desde donde se dirigen hacia México. Por otra parte, los migrantes originarios de China y la India son transportados a Guatemala, país desde el que son trasladados por vías terrestres hacia diferentes puntos de México.
En el esquema de rutas indirectas, los llamados sin papeles son objeto de tráfico ilícito por parte de grupos delictivos. Los migrantes llegan a pagar hasta 10 mil dólares, unos 180 mil pesos a un tipo de cambio de 18 pesos por dólar, para llegar a México y luego deben hacer un pago adicional de dos mil dólares, alrededor de 36 mil pesos, si desean continuar hasta el país vecino del norte.
Los precios de los cobros que realizan los grupos delictivos a los migrantes difieren sustancialmente según el punto de origen. El tráfico de migrantes adopta formas diferentes: de simples a complejas, de seguras a peligrosas y de bajo costo a altamente costosas. El nivel de seguridad y la facilidad para llegar al destino final dependen de la cantidad de dinero que puedan aportar los migrantes y sus familias.
Los migrantes con un nivel bajo de recursos enfrentan un mayor riesgo a quedar abandonados y ser objeto de abusos; mientras que aquellos que cuentan con más recursos, emplean traslados rápidos y seguros, lo cual, aumenta la posibilidad de éxito.
Los grupos de delincuencia organizada que trafican con las personas en el norte del continente americano tienen su base de operaciones en gran medida en México y Centroamérica porque, todo indica que corren muy poco riesgo de detención, situación que requiere acciones concretas por parte de las autoridades.