La caravana de migrantes denominada “David” sigue su camino hacia el centro de la República Mexicana con el objetivo de llegar a estados como Puebla como parte de su reto en busca de mejores condiciones de vida.
La segunda agrupación en este 2026 de los llamados “sin papeles” partió desde Chiapas para denunciar la falta de respuestas por parte del gobierno de México a peticiones de asilo y para exigir respeto a sus derechos.
Por la costa mexicana, más de 700 migrantes, la mayoría originarios de Haití, así como de otros países centroamericanos, encabezan el movimiento para solicitar a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) que les brinde una respuesta.
A mediados de este mes de abril, la caravana migrante partió de Tapachula con más de mil integrantes, siguió hacia Pijijiapan y espera pasar por diferentes entidades del país en busca de opciones de trabajo para sobrevivir. Alrededor de 300 se quedaron rezagados, otros se separaron para continuar su propio camino y, unos más, fueron detenidos o se entregaron al Instituto Nacional de Migración (INM) para adoptar el camino de la deportación.
A más de una semana de la partida del segundo contingente, ninguno de los integrantes de la caravana ha tenido alguna respuesta o sostenido acercamientos directos con autoridades migratorias o militares de México.
Por ahora, los incidentes registrados por el paso de la segunda carava se relacionan con desmayos o emergencias médicas; sin embargo, uno de los principales problemas que enfrentan es la falta de atención médica y de acompañamiento de las autoridades.
La segunda caravana migrante seguirá su paso hacia el centro de México. A la par, otros grupos de “sin papeles” ya están organizando el tercer éxodo masivo por la falta de una resolución.
La mayoría de los migrantes que salieron de Tapachula la semana pasada, reconocieron que la esperanza de llegar a Estados Unidos no es la primera opción ante las restricciones que existen y, en su lugar, buscan establecerse en grandes ciudades mexicanas.
En conclusión, los migrantes quieren encontrar trabajo; sin embargo, su primera petición es que las autoridades mexicanas les brinden respuestas a las solicitudes de aviso.