Nuevas complicaciones están viviendo los connacionales que se fueron en busca de cumplir el llamado sueño americano y que se quedaron en el intento. Los migrantes deportados no regresan de manera directa a territorio nacional y son enviados a países centroamericanos, situación que se traduce en un viacrucis.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), al menos, dos mil 900 migrantes mexicanos no regresaron de manera directa a México y fueron enviados a Guatemala, Honduras y Costa Rica.
La triangulación en las deportaciones, afecta a los migrantes y sus familias, debido a que, tras llegar a algún país centroamericano, deben realizar su retorno a México por diferentes medios, entre ellos, la vía terrestre y enfrentando diferentes peligros.
Sergio Salomón Céspedes, director del INM, aseguró que cuando se tiene conocimiento del envío de migrantes mexicanos a otras naciones, se solicita la intervención de los consulados para establecer contacto directo.
El exgobernador de Puebla reconoció a los países que reciben a los migrantes deportados y resaltó que se busca realizar el proceso de traslado a México lo más rápido posible, para que lleguen a la frontera sur.
El procedimiento para recibir a los migrantes deportados establece la entrega de la llamada carta de repatriación y los incorporan a los servicios del programa México te abraza, mediante el cual pueden obtener un apoyo económico único de dos mil pesos para facilitar su traslado a sus lugares de origen.
A la par, los migrantes reciben hasta tres días de alojamiento, alimentos y artículos de primera necesidad; además, se les proporciona afiliación inmediata por tres meses al IMSS-Bienestar, así como apoyo para obtener sus documentos de identificación.
De alguna manera, la triangulación migrante se traduce en riesgos de violaciones a los derechos humanos.
Si en México no se puede asegurar un trato digno a las personas en movilidad que provienen de diferentes puntos del continente y hasta de otros puntos del mundo, en países centroamericanos es complicado que se asegure una política de respeto a los mexicanos que querían mejorar su realidad y la de sus familias en materia económica.