Es ahora o nunca

  • Ekos
  • Javier García Bejos

Toluca /

Es ahora o nunca

Sin duda, uno de los temas más urgentes en la vida pública nacional es el combate contra la inseguridad. Ya a nadie sorprende enterarse de masacres cometidas en varias partes del país, incluida la propia ciudad de México; las cifras de homicidios, en lo que va del 2019, indican una crisis histórica para nuestro país. Las y los mexicanos tenemos la enorme responsabilidad de definir, de una vez por todas, si queremos vivir en una nación en paz. Si es así, una cosa elemental es fortalecer el Estado de Derecho, pero de a de veras. No más maquillajes ni negociaciones al margen de la ley.

Con la aprobación de las leyes que permiten la operación de la recientemente creada Guardia Nacional, México entra a una nueva etapa, quizá definitiva, en la lucha contra la impunidad, la barbarie y, sobre todo, la intranquilidad que se ha apoderado de las familias. En los últimos años, sociedad civil, organismos internacionales y las propias autoridades han debatido sobre la mejor manera de combatir el crimen y la corrupción, sin embargo, en muchas ocasiones se han confrontado ideas y no se ha llegado a una solución concreta que complazca a todos los puntos de vista.

Más allá de las discusiones desde la pluralidad, la realidad es que hoy tenemos este cuerpo, en teoría civil, que deberá comandar este esfuerzo de la nueva administración federal. Sin embargo, más allá de filias y fobias partidistas, como ciudadanos debemos entender que el país está en una coyuntura compleja y delicada: o nos comprometemos a defender la legalidad y las instituciones, o nos iremos metiendo en un hoyo cada vez más profundo. Ante la bola de nieve que se nos ha acumulado, no hay nada más importante que cerrar filas.

No hay faltas pequeñas, intocables o matices. El cumplimiento de la ley, en particular en materia de seguridad, no puede estar sujeto a discusión. Sobre los delincuentes todo el peso de la ley, pero también, el gobierno debe enviar señales claras y contundentes para evitar la corrupción y la impunidad. Para bien o para mal, en el ejercicio del poder valen más políticas públicas cohesionadas y bien pensadas, que buenas intenciones o narrativas que se desgastarán con el paso del tiempo. Un país democrático como es el nuestro, debe de una vez por todas dar certeza y centrarse en el correcto funcionamiento del Estado.

Estamos en una etapa definitoria para México. No hay vuelta atrás ni margen de error. En una coyuntura que incluye los recortes presupuestales, el alza de las cifras relacionadas a la inseguridad y las discusiones políticas, se debe actuar buscando el fortalecimiento del Estado de Derecho en cada ámbito de la vida pública. Sería irresponsable pensar en otra cosa; si hemos decidido ser un país de instituciones, es hora de hacerlas valer. Así de fácil.

Twitter: @jgarciabejos

Facebook: Javier García Bejos


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