Escribiendo el futuro

  • Ekos
  • Javier García Bejos

Toluca /

El poder leer y escribir, más allá de ser un derecho esencial para las personas, es lo que transforma la historia de un individuo. Desde lo más básico, como la comunicación con otras personas, hasta el aprendizaje que permite superar barreras e incrementar habilidades, el desarrollo de esta capacidad es uno de los hitos fundamentales en la vida. Por eso, en el Día Internacional de la Alfabetización celebrado ayer, resulta imprescindible hacer conciencia sobre lo que nos falta por hacer.

Este llamado, conmemorado cada 8 de septiembre, nació en el seno de la Conferencia General de la UNESCO, en octubre de 1966, y su primera celebración fue al año siguiente. Su principal objetivo, el de incrementar la participación de las personas en la vida económica, social y política de los países, a través de su emancipación y desarrollo educativo, fue gestado durante la Conferencia Mundial de Ministros de Educación sobre la Erradicación del Analfabetismo de 1965, llevada a cabo en Irán.

Actualmente, de acuerdo a cifras de las Naciones Unidas, 617 millones de jóvenes en el mundo carecen de los conocimientos básicos en aritmética y de un nivel mínimo de alfabetización, por lo que retomar el espíritu de lo pactado en 1966 resulta indispensable para redoblar esfuerzos y construir un mundo más próspero y equitativo para todas y todos. Como ejemplo, si bien los países en desarrollo han tenido resultados para las etapas más tempranas de la vida, falta mucho por hacer para mantenerlos durante todos los niveles educativos, y relacionado con ello, la población adulta debe ser incluida a la hora de emprender campañas de enseñanza.

De manera particular, en México hemos avanzado de manera importante para dejar en el pasado el tema del analfabetismo. En los últimos 25 años, de acuerdo al INEGI, esta problemática disminuyó 60% tanto para las mujeres como para los hombres de 15 años y más; la tasa pasó de 15 a 6 por ciento para ellas y de 10 a 4 por ciento para ellos. Del mismo modo, en años más recientes y a partir de la puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Inclusión, legado de la política social del presidente Enrique Peña Nieto, lo realizado por el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos ha sido fundamental para abatir el rezago educativo.

Hacia el futuro, la alfabetización será una pieza clave para avanzar en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sobre todo en los Objetivos relacionados a la educación de calidad, oportunidades laborales y empoderamiento de la mujer. Como país, tendremos que reconocer que, en el tema de la alfabetización, pero también en el ámbito educativo en general, debemos aumentar la inversión y enfocarnos en la capacitación de profesores, rehabilitación y construcción de escuelas, y finalmente, en la consolidación de un modelo que permita tener un piso parejo para escribir historias de éxito y realización.

@jgarciabejos

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