Estamos a tiempo

  • Ekos
  • Javier García Bejos

Ciudad de México /

Hoy domingo 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el cuidado de nuestro medio ambiente y emprender acciones concretas para limitar el impacto de las actividades humanas sobre nuestro planeta. Desde 1970, esta conmemoración ha marcado de manera importante la agenda por un mundo más limpio y sustentable; en 1990 impulsó el movimiento a favor de la cultura del reciclaje y en 2010 congregó a grupos pertenecientes a 192 países para demandar estrategias inmediatas contra el cambio climático. De esta manera, esta fecha fundamental une actualmente a más de mil millones de personas todos los años, consolidándose como la celebración laica más importante.

En particular, el motivo de este año se centra en la contaminación plástica. El uso de botellas, bolsas y popotes, por ejemplo, ha resultado en la disminución en el número de ejemplares de varias especies marinas; un análisis hecho por la organización Strawless Ocean demostró que más del 70 por ciento de las aves y tres de cada diez tortugas estudiadas tenían plástico en sus estómagos. Por lo anterior, y por los efectos que también se han demostrado en nuestra salud derivados del consumo de botellas de agua, el movimiento del 2018 está enfocado a reducir nuestro consumo y cambiar nuestra actitud respecto a este material.

Afortunadamente,durante la semana,el periódico británico The Guardiandocumentó cómo científicos desarrollaron accidentalmente una súper-enzima capaz de degradar rápidamente el plástico usado para la fabricación de envases. Tomando en cuenta que globalmente se venden un millón de botellas por minuto, la evolución de este descubrimiento y el uso alternativo de este componente, desde autopistas, casas y ropa, serán elementales para detener la contaminación.

De la misma manera, en México estamos dando pasos importantes en este terreno. En los últimos días se aprobó una serie de reformas a la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, con el objetivo de reducir el uso de popotes en nuestro país. En esencia, restaurantes, bares y otros establecimientos no promoverán el uso de este utensilio, y solamente será entregado a los consumidores que así lo requieran.

Sin duda falta mucho por hacer, pero con políticas públicas sustentables y el desarrollo de nuevos campos científicos a favor de un mundo limpio, podemos ganarle la carrera al cambio climático y a la desaparición de miles de especies. Asimismo, los países debemos redoblar esfuerzos para que aquellas voces que dicen que podemos seguir igual entiendan que la irresponsabilidad humana está generando consecuencias permanentes en nuestro hogar, el único que tenemos.Sin embargo, la esperanza existe: estamos a tiempo de darle vuelta a la situación y dejarun planeta habitable para las siguientes generaciones.

@jgarciabejos

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