En el territorio mexiquense no hay mayor activo para el mercado de trabajo que la paz laboral construida desde el tripartismo.
Desde hace ya algunos años, empresarios, sindicatos y autoridades han entendido que la mejor manera de avanzar en un entorno tan complejo como el nuestro es mediante el diálogo social y el entendimiento, pensando siempre en cómo atraer más inversiones y al mismo tiempo elevar la calidad de vida de las y los trabajadores y sus familias.
En este sentido, el acuerdo para fortalecer la alianza laboral suscrito la semana pasada es una noticia alentadora para nuestra entidad.
En una semana marcada por la aprobación de la Reforma Laboral por parte del Congreso, la cual dictará una nueva etapa para nuestro país, el gobernador Alfredo del Mazo no perdió el tiempo y logró poner en marcha un acuerdo que busca impulsar el desarrollo de los trabajadores, mejorar las condiciones en los centros laborales y agilizar la solución de conflictos.
Cabe destacar que, en línea con el Acuerdo para el Diálogo Social y el Fortalecimiento de la Paz presentado a nivel nacional, nuestro entendimiento busca precisamente fortalecer esa estabilidad laboral tan necesaria para el crecimiento y desarrollo económicos.
Al brindar certeza a todas las partes, no cabe duda que un aparato productivo tiene mayor probabilidad de funcionar de una manera más dinámica y eficiente. Los trabajadores, por una parte, tienen garantizados sus derechos y pueden crear un patrimonio a través de la protección de la seguridad social, mientras que los empresarios pueden invertir en esquemas de capacitación.
Si a esto sumamos procesos de conciliación más rápidos, esquemas de crecimiento a través de la productividad y mejores condiciones de seguridad, entonces la competitividad no tardará en aumentar, en beneficio de todos los involucrados.
En particular, este diálogo social que fortalece la estabilidad y la confianza puede y debe generar un desarrollo incluyente. Tanto en México como en otros países que han decidido entrarle de lleno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la clave está en transformar esta paz laboral en igualdad de oportunidades, cimentando además un piso mínimo de bienestar para todas y todos los trabajadores.
Por eso, es nuestro deber como sociedad erradicar por completo aquellos escenarios en donde la precariedad laboral, la discriminación o la explotación permanecen.
En la entidad con el mayor número de trabajadores y unidades económicas del país, la fuerza de la unión necesariamente nos conducirá hacia mayor prosperidad y bienestar.
De esta manera los retos en el mundo del empleo, tanto nacionales como mundiales, nos encontrarán listos para superarlos y, siguiendo esta tradición mexiquense del diálogo y la cooperación, estoy seguro que nuestro mercado laboral seguirá siendo referente para el resto del país.
@jgarciabejos