Sí puede haber mayorías democráticas

Jalisco /

Durante la época dorada del PRI, el sistema político mexicano y su partido llamaban la atención del Mundo por ganar todas las elecciones sin necesidad de prohibir o eliminar a la oposición [Vargas Llosa hasta lo llamó la “dictadura perfecta”; y Duverger, después de venir a México –por encargo de los soviéticos– se declaró incompetente para comprenderlo]. Difícil resultaba entender el funcionamiento armónico de sus dos contradictorias realidades: la formal-institucional (régimen político),acorde a una democracia ideal; yla real, de las prácticas y relaciones (sistema político), propia de un sistema autoritario.

Para tratar de cambiar esta realidad y propiciar la alternancia política en el año 2000,desde 1996 se modificó la Constitución para impedir la formación de mayorías:se establecieron topes a la representación y sobrerrepresentación, así como criterios de rotación en los órganos de gobierno de las Cámaras, partiendo de que ningún partido pudiera lograr mayoría a su interior.

Más recientemente, se introdujo el gobierno de coalición, y se presentaron múltiples iniciativas para establecer la segunda vuelta electoral en la elección presidencial, pues también se aseguraba que ninguna fuerza política podía rebasar el 50 por ciento en ella.Todos esos falsos supuestos se derrumbaron el 1 de julio del año pasado.

Paradójicamente, estas dos últimas propuestas son de añoranza priista, pues anhelan un presidente electo por más del 50 por ciento de los votos; y con mayoría en ambas Cámaras. Como les salió el “el tiro por la culata”, ven “moros con tranchete” y dicen que el actual Presidente de la República y su partido están reeditando al “viejo PRI”.

Piensan que no puede haber mayorías que no sean priistas; y que todo gobierno mayoritario no puede ser democrático (vaya sinsentido). Nadie acierta a discernir cómo en nuestro país puedan funcionar mayorías genuinas con criterios democráticos.

El quid del asunto radica en el establecimiento de instituciones y dispositivos constitucionales que aseguren que las mayorías puedan ser controladas y no avasallen o eliminen a las minorías.

De eso hablaremos la próxima semana.

  • Javier Hurtado
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