En Veracruz dicen que cuando suena “El Buscapiés” en un fandango, hay que estar muy atentos a los bailadores: aunque todos se vean muy normales, uno de ellos tendrá patas de cabra o de gallo.
Ni qué dudarlo, es el demonio. Van estos versos para lAs más de 15 mil personas que, tan sólo en Xalapa, salieron este fin de semana a defender el presupuesto de la Universidad Veracruzana a quien el gobierno estatal le debe más de dos mil millones de pesos. Hacer cuentas con el gobierno es peor que bailar con el diablo.
Hoy, la UV nos necesita,
no mañana, ni después.
Me baño en agua bendita
y olvido la timidez
para cantar, señorita,
este son del buscapiés.
Que la deuda con la UV
son más de dos mil millones,
que salieron respondones
sus muchachos, bien se ve.
Quitarle un dulce a un bebé
puede crear torbellinos
y a los gobiernos mezquinos
las cuentas se les voltearon
porque ellos sí se robaron
más que frutsis y pingüinos.
Disculpen si los molesto:
quiere saber mi jarana
¿dónde quedó el presupuesto
del que el gobierno se ufana?
Yo a chanchuyos no me presto
¡Soy de la Veracruzana!
Coatzacoalcos, Poza Rica,
Xalapa y Minatitlán
encabritados están
y su enojo bien se explica.
La Universidad no abdica,
busca sortear el embrujo,
navegar a contraflujo
con la ciencia como faro,
pero que quede bien claro:
la educación no es un lujo.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo,
Gloria al Espíritu Santo,
pregúntenle a Duarte cuánto
se llevó (nunca lo dijo).
Yo en los zapatos me fijo,
no estoy en busca de un cuerno,
si un calor del mismo infierno
allá en Veracruz se sufre
no es raro que huela a azufre
el Palacio de Gobierno.
cortandorabanos@yahoo.com