Reviraciones

Peso débil, economía fuerte

Jesús Torres Gómez

En realidad un peso débil hace más fuerte y competitiva a nuestra economía. Si México logra cubrir sus pasivos en dólares con los ingresos que recibimos también en dólares, como los ingresos por la venta del petróleo, entonces la devaluación de la moneda tiene efectos positivos para la economía mexicana, pues ayuda a tener un superávit en la balanza comercial de nuestro país.

Uno de los rubros que componen el famoso producto interno bruto que tanto preocupa a los tecnócratas son las exportaciones netas. Las exportaciones netas son las exportaciones de un país menos las importaciones de dicho país. Estas exportaciones netas incrementan el producto interno bruto de un país.

Un peso débil o una moneda devaluada promueve en gran medida las exportaciones mexicanas al exterior. Los productos y servicios mexicanos se vuelven más competitivos, más baratos para los extranjeros y al mismo tiempo los productos y servicios del exterior se vuelven más caros para los mexicanos, quienes decidimos entonces comprar productos y servicios nacionales en lugar de extranjeros, mejorando e incrementando el producto interno bruto de México.

El error del gobierno sería tratar de evitar la devaluación del peso. Este fue un error muy común en administraciones pasadas. Afortunadamente la actual administración está permitiendo que el tipo de cambio fluctúe libremente conforme a la oferta y la demanda, lo cual nos permite tener un mecanismo de autorregulación del mercado sin perder nuestras reservas internacionales.

Las variables económicas han sido manejadas con prudencia tanto por las autoridades hacendarias como por el Banco Central, por lo que el motivo de la devaluación se debe a causas exógenas. Ante la amenaza mundial a la economía y la salud que representa el coronavirus, las grandes tesorerías de empresas y de instituciones financieras han decidido abandonar sus inversiones en México para refugiarse en una moneda fuerte, como la moneda de Estados Unidos de América, a pesar de que la tasa de interés que ofrecen en Estados Unidos es prácticamente de cero interés. La venta de pesos mexicanos y la compra de dólares de Estados Unidos de América es lo que ha provocado en gran medida la devaluación del peso mexicano.

Otro factor de la devaluación podría ser el descenso de la tasa de interés de referencia que ha estado llevando a cabo el Banco de México. Actualmente tiene su tasa en 6.5 por ciento y es de esperarse que la baje aún más para poder incentivar la inversión en México y hacer frente al desastre económico que se avecina por los estragos del coronavirus en la economía.

Sin embargo, estas dos medidas son favorables para la economía mexicana. Por un lado, si la tasa de interés sigue bajando, como se espera que lo haga, entonces habrá más liquidez para realizar inversiones en México en forma más redituable. Por otro lado, el peso débil, el peso devaluado fortalecerá nuestras exportaciones de bienes y servicios.

En conclusión, con la baja en la tasa de interés de referencia del Banco de México se fomenta la inversión y con la devaluación se fomentan las exportaciones netas. Inversión y exportaciones netas, dos componentes del ya tan mencionado Producto Interno Bruto. ¡¡¡Son buenas noticias¡¡¡ 


* Profesor de la Escuela Internacional de Derecho y Jurisprudencia

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