¿Quién soy yo para juzgar? No sé nada de administrar clubes de la élite del futbol mundial. Solo puedo hablar desde la perspectiva de la afición, pero sobre todo, desde el ángulo mediático, y en efecto, es imposible negar que lo que ha hecho el Barça como institución en los últimos meses está fatal.
Las consecuencias a nivel deportivo, en cancha, lo comprueban, pero más allá de ese ámbito, en donde incluso a La Masía han dejado en vergüenza, la salida de Luis Suárez recuerda un mal que aqueja a la estrellas blaugranas desde la era de Cruyff. Hoy, los futbolistas se enteran de que el entrenador no cuenta con ellos gracias a los medios que por el club directamente. No es la decisión, son las maneras. Lo de Messi estuvo cerca de convertirse en el peor error de su historia moral, pero hubo una época en que Núñez era el común denominador en los conflictos con futbolistas como Cruyff, Maradona y Ronaldo. Incluso Rivaldo que dejó el club en 2002 tras ser campeón del mundo dijo en su momento: “A veces el Barcelona no trata muy bien a sus estrellas”. Schuster, Romario, Ronaldinho, Samuel Eto’o. Hay que decir también que en ocasiones lesiones o disciplina fueron factores que no ayudaron a varios en su estabilidad dentro del club. Pocas leyendas han tenido un final feliz y el charrúa, tercer máximo anotador en la historia con 198 goles que además levantó 13 títulos, no entra en el selecto grupo. Tampoco lo fue en su momento la salida de Íker Casillas del Real Madrid. Las leyendas no se pueden ir “por la puerta de atrás”. La falta de respeto a veces ha escaseado en los más grandes clubes del mundo, así como en los más modestos. Se acaban seis años para el recuerdo, pero a sus 33, Suárez tiene que seguir luchando y tiene el nivel para competir en la Liga española, así lo dijo entre lágrimas en una conferencia de despedida, eso fue todo lo que le dio el club en su adiós. En lo personal nunca he sido fan de la ética como jugador del uruguayo, desde aquella mano en Sudáfrica 2010 ante Ghana, pero hay que reconocer su talento como delantero y más aún la madurez que alcanzó al jugar al lado de Messi, con quien hizo en combinación 478 goles, más de la mitad de todos los goles del club, y a quien además enseñó a ser más desinhibido como humano.
La gran pregunta es: ¿Quién va a ser el reemplazo en la dupla perfecta con el argentino?