El secreto de la política es echar más verbo que obras.
Florestán
El lunes 5 de febrero de 2024, Andrés Manuel López Obrador no asistió a la ceremonia del 107 aniversario de la promulgación de la Constitución en el Teatro de la República, en Querétaro; siendo, según recuerdo, el primer presidente en ausentarse en esa efeméride.
Un año antes, allí mismo, se arrebató cuando la nueva presidenta de la Corte, Norma Piña, que sucedió a Arturo Zaldívar, no se levantó a su llegada y los suyos hicieron un escándalo.
Y por eso no regresó al Teatro de la República al año siguiente, el último de su gobierno.
A cambio, por la tarde, se instaló en el recinto legislativo juarista de Palacio, donde dio a conocer 18 reformas constitucionales para cuajar un país de régimen único, que envió esa misma noche al Congreso.
Apostaba a las elecciones federales del 2 de junio de aquel año para lograr el control del Legislativo vía el recurso de la sobrerrepresentación que tenía asegurado con un Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a su servicio, que le concedió la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, que no tenía, al transformar 54 por ciento de los votos de Morena en 374 diputados y 46 por ciento de la oposición en 126.
Ya con eso, en septiembre, le metió calor al Congreso y le aprobaron la mayoría de sus iniciativas, dejando las demás encaminadas.
Entre las que sacó destaca su obsesiva reforma al Poder Judicial, para lo que operó para construir en el Senado la mayoría calificada de 86 con la traición del senador panista Miguel Ángel Yunes, que dio su voto.
En el correr de la presidencia de Claudia Sheinbaum, fue sacando las demás hasta que llegó a la manzana envenenada de la reforma electoral, que recorta gastos a campañas y partidos y elimina a los plurinominales, reduciendo el Senado de 128 a 64 y la Cámara de Diputados de 500 a 300.
Así mandó la iniciativa que hoy redondea un grupo de lopezobradoristas encabezados por Pablo Gómez, y que sus aliados, básicamente el Partido Verde, tienen atorada.
La aduana no está en la oposición, está en su aliado verde.
RETALES
1. NEGOCIACIÓN. Hay quienes dicen que convencerán al Verde con el gobierno de Quintana Roo; ya les amenazó Andy López Beltrán que lo quiere, pero lo veo insuficiente. ¿Para qué quieren gobernar un estado si van a perder al partido?;
2. CUBA. En la mañanera de ayer, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reveló, finalmente, el secreto de las exportaciones de petróleo a Cuba, que tasó en 496 millones de dólares anuales, de acuerdo con el contrato ordenado por López Obrador en 2023; y
3. LAYDA. En Palacio Nacional, ya ven como un problema la gestión de Layda Sansores como gobernadora de Campeche. Conflictos con periodistas y censura, captura del rector de la universidad y ahora con los morenistas del Congreso local. Más lo que sume.
Nos vemos mañana, pero en privado