Declaran ganar la guerra, pero nunca han ganado la paz
Florestán
La historia de Jesús Ramírez Cuevas no puede leerse solo desde López Obrador, la intriga y la perversión, sino, ahora, desde la corrupción política, según la denuncia de Julio Scherer Ibarra, el más poderoso consejero jurídico presidencial, en el libro de Jorge Fernández Menéndez, Ni venganza ni perdón.
Su nombre aparece una y otra vez en relatos que cruzan dinero, campañas, corrupción y personajes del crimen organizado que operaron con comodidad durante el sexenio de los abrazos y no balazos. Scherer lo acusa de manejos turbios y delincuenciales, menciona documentos de inteligencia, testimonios recogidos por autoridades y referencias a expedientes que hoy se mueven más rápido en Estados Unidos que en México.
Un eje es su relación con Sergio Carmona, el rey del huachicol, ejecutado en San Pedro Garza García en noviembre de 2021. Scherer lo ubica en encuentros con él cuando financiaba campañas, movía recursos ilegales y presumía cercanía con figuras de Morena, y que fue Ramírez Cuevas quien le abrió puertas, presentó personajes y facilitó contactos políticos bajo el manto de su cercanía, real, con López Obrador.
En paralelo, en cortes de Nueva York y Texas, comenzaron a aparecer referencias a esquemas de lavado de dinero y financiamiento electoral ilegal donde el nombre de Ramírez Cuevas, apunta el libro, se repite una y otra vez. No hay procesos formales en su contra, pero sí un rastro que incomoda y crece.
El problema es político y es penal: la denunciada utilización de causas sociales como coartada para obtener y movilizar recursos y financiar campañas. Ramírez Cuevas no fue un operador marginal, sino un engranaje central del poder, financiado por el crimen organizado, protegido por el discurso y la imagen presidencial y blindado por el silencio institucional, según todo lo denunciado por Scherer.
En Morena, el caso Carmona es una herida abierta y Ramírez Cuevas, hoy uno de sus símbolos más incómodos.
RETALES
1. Cumbre. El general Ricardo Trevilla Trejo participa hoy en Washington en la cumbre de ministros de Defensa al que acuden 34 titulares del hemisferio, convocado por el jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Estados Unidos. ¿Prioridades? Narcotráfico, redes criminales y alianzas estratégicas;
2. Nada. Ricardo Peralta fue, con López Obrador, administrador general de Aduanas, subsecretario de Gobernación. Quiso ser candidato al gobierno de la CDMX y a la alcaldía AO, ministro y nada. Desde ayer es director de la Casa de Tlaxcala en Ciudad de México. Van a lo que sea; y
3. Relevo. Tereso Medina Ramírez, actual secretario adjunto de la CTM, será su nuevo dirigente nacional a partir del día 24. Ayer ofreció colaboración y coordinación con la presidenta Sheinbaum. Carlos Aceves del Olmo se retira por problemas de salud. Nueva era.
Nos vemos mañana, pero en privado