El arco y la lira

Ciudad de México /

Las cosas y las personas somos la combinación de dos opuestos. Funcionamos gracias a la tensión que hay entre estos. Si fuéramos de una sola pieza, como sostiene algún arrogante, no habría tensión y nos desmoronaríamos como aquel “montón de piedras” de Juan Rulfo, o viviríamos en una babosa inmovilidad.

Para ilustrar esta dinámica, que es el motor de la vida, Heráclito proponía el arco y la lira, la tensión entre la madera y la cuerda sin la cual no habría música. ¿Y a quién le interesa un mundo sin música? 

Esto nos lleva al tema de la apariencia: no es que las apariencias engañen, sucede que, de los dos opuestos que conforman una cosa, o una persona, sólo vemos uno. Ese hombre tan bueno que nos estafó tenía una parte de maldad que no supimos percibir. 

Nuestra vida transcurre en medio de la lucha entre las dos fuerzas contrarias que nos constituyen, como nos enseña el arcano VII del Tarot: El carro. En esta carta vemos al conductor de un carro del que tiran dos caballos, de pelaje azul y distinto sexo, como indica el ojo femenino de la yegua que aparece del lado derecho de la ilustración. La yegua y el caballo, los dos opuestos que constituyen a cualquier persona, llevan en el cuello, sujetado al arnés, el símbolo alquímico del oro, lo cual nos sugiere que toda riqueza, espiritual y material, sale de la tensión entre dos fuerzas opuestas que se complementan. También el amor nace de las fuerzas opuestas y complementarias de dos personas. 

El arcano VII revela nuestra dualidad. Shutterstock

El mensaje verdaderamente importante de esta carta del Tarot es que el conductor, que somos nosotros, tiene que controlar, con buen pulso e inteligencia, a los dos caballos, que son las dos fuerzas complementarias que nos constituyen, para que el carro vaya en la dirección que queremos, y no arrastrado por una sola fuerza, o por la vida misma cuando somos incapaces de mantener el control. 

Y aquí regresamos a la imagen que nos regaló Heráclito: que no se afloje, por distracción, miopía o incomparecencia, la tensión entre el arco y la lira. 


  • Jordi Soler
  • Es escritor y poeta mexicano (16 de diciembre de 1963), fue productor y locutor de radio a finales del siglo XX; Vive en la ciudad de Barcelona desde 2003. Es autor de libros como Los rojos de ultramar, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán. Publica los lunes su columna Melancolía de la Resistencia.
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