El derecho a no trabajar

Ciudad de México /

La pandemia ha dejado una evidencia inesperada: trabajamos de más. El confinamiento y la reducción de la movilidad han puesto de cabeza el mundo laboral, nos han enseñado que no hace falta desplazarse tanto, ni se necesitan tantas oficinas para cumplir con nuestro trabajo.

¿Se vive para trabajar?, ¿se trabaja para vivir?; entre estas dos preguntas ha venido a instalarse la certeza, comprobada después de año y medio de pandemia, de que se puede trabajar menos y vivir más la vida, sin alterar de manera sustancial el orden laboral.

Estoy pensando, desde luego, en la gente que puede teletrabajar pero, incluso la gente que no tiene ese privilegio, terminará beneficiándose de este nuevo enfoque que nos ha traído esta temporada excepcional.

Luo Huazhong, obrero chino de 31 años, dejó su trabajo en una fábrica para promover un movimiento, a través de las redes sociales, que reivindica el derecho a no trabajar, a no progresar, a no construir una carrera, a no ser alguien en la vida: a permanecer acostado (Lying Flat es el término que usa en inglés) todo el día.

Huazhong se hartó de la cifra china 996 (trabajar de 9 a 9, 6 días a la semana) y montó esa protesta que fue rápidamente silenciada por el gobierno de su país, pero algo alcanzó a expandirse y a contagiar a cierto sector laboral en Estados Unidos que se pregunta lo mismo que él: ¿por qué tengo que trabajar?, ¿por qué tengo que progresar y hacer una carrera?

A la pregunta de: si no trabajas, ¿de qué vas a vivir?, hay que añadir otra: ¿de verdad será esta la única forma de organización posible? También hay que observar, con seriedad, esos experimentos que empiezan a hacerse en Canadá y en el norte de Europa, donde se le da un salario al ciudadano sólo por el hecho de serlo.

La gran pregunta que nos ha regalado la pandemia es esta: ¿será el trabajo, tal como lo conocemos, un ídolo falso?

En todo caso el potencial subversivo que tiene el movimiento de Huazhong es de primera magnitud, ¿qué pasaría con el sistema si todos ejercemos el derecho a permanecer acostados?

Jordi Soler

  • Jordi Soler
  • Es escritor y poeta mexicano (16 de diciembre de 1963), fue productor y locutor de radio a finales del siglo XX; Vive en la ciudad de Barcelona desde 2003. Es autor de libros como Los rojos de ultramar, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán. Publica los lunes su columna Melancolía de la Resistencia.
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