El misterio es la clave del amor. Un escolio, del filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila, añade elementos a esta idea: “Amar es rondar sin descanso en torno de la impenetrabilidad de un ser”.
Ese rondarse permanentemente, que propone el filósofo, genera electricidad: sin esa dinámica amorosa, que respeta la impenetrabilidad, o sea el misterio, no hay luz. El amor durará el tiempo que resista el misterio sin ser desvelado; esta sería la ecuación.
El amor va a contrapelo de esa tentación, hija del fantasma dinerario que intoxica al siglo XXI, de obtener ganancias en todo y a todas horas: la ganancia de hacerse con el misterio de la persona amada; más la compulsión de saberlo todo que nos ha endilgado la era de la transparencia, pues la transparencia calcina el amor. Ni el amor ni la belleza resisten sin sus velos.
Cervantes, en su tiempo, se ocupó del tema, en ese arbitrario añadido, un alien literario en toda regla, que insertó en el capítulo XXXIII del Quijote: El curioso impertinente. Un alien que, dicho sea de paso, nunca dejaremos de agradecer.
Anselmo quiere, a toda costa, desvelar el misterio de Camila, su esposa: “El deseo que me fatiga es pensar (….) si es tan buena y tan perfecta como yo pienso, y no puedo entenderme en esta verdad si no es probándola”. Y entonces prueba la bondad y la perfección de Camila pidiéndole a su amigo Lotario que la seduzca, a ver si resiste. El marido quiere saberlo todo de ella, no soporta sus zonas veladas, quiere controlarla de manera integral.
Cervantes anota unos versos que Anselmo evidentemente ignora: “Es de vidrio la mujer/ pero no se ha de probar/ si se puede o no quebrar/ porque todo podría ser”. En la situación inversa, si hubiera sido Camila la que pone a prueba a su marido, Anselmo habría sido la criatura de vidrio.
Al final Lotario, de tanto poner a prueba a Camila, se enamora de ella, y ella, de tanto ser examinada, se enamora de él. Anselmo logra desvelar el misterio de Camila: no era tan buena ni tan perfecta, como habría seguido siendo si no la hubiera puesto a prueba.