En el universo de la criminalidad cabe todo tipo de homicidas. Algunos de ellos bastante extraños en sus motivos, como es el caso de los que agreden a las parejas de enamorados que buscan rincones apartados para estar un rato a solas.
Pareciera que la intimidad va acompañada de la indefensión y que las caricias convocan criminales de mentes laberínticas, como fue el caso de Caryl Chessman, El bandido de la luz roja, que atacaba parejas apasionadas fingiendo ser un patrullero.
Chessman no asesinó. Aun así, pasó 12 años en el corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quentin evitando la cámara de gas, cita a la que acudió el 2 de mayo de 1960. La de Chessman es quizá la pena más severa —la capital— impuesta a un reo que nunca asesinó.
A finales de los años 60, un elusivo asesino serial puso en estado de sitio el área de la Bahía de San Francisco al acabar con la vida de tres parejas jóvenes y un taxista, entre diciembre de 1968 y octubre de 1969.
El Zodiaco nunca fue atrapado y su actuación es descrita por las autoridades como “el caso de asesinato sin resolver más famoso en la historia de Estados Unidos”.
Entre 1968 y 1985 un asesino reiterativo acabó con la vida de 16 personas en ocho ataques dobles en la provincia de Florencia, Italia.
Sus crímenes fueron cometidos con saña e incluyeron mutilaciones, abusos sexuales y burlas a la policía. El expediente de El monstruo de Florencia continúa como un misterio sin resolver.
Si bien 1946 es un año que la historia de Estados Unidos registra como el inicio de la Guerra Fría, esa fecha apenas si fue motivo de atención en muchos de los caminos aún rurales que unían los estados de Texas y Arkansas, cuyo punto medio era, precisamente, la ciudad de Texarkana.
La población de esa localidad estaba más preocupada porque las noches habían dejado de ser seguras a causa de un predador al que la gente llamó El asesino fantasma. De acuerdo con algunos testimonios, el criminal se cubría el rostro con “una máscara blanca con aberturas para los ojos y la boca”.
En un lapso de 10 semanas este criminal atacó a parejas jóvenes, dejando cinco víctimas mortales y varios heridos. El infractor nunca fue detenido, al menos no por los homicidios que cometió.