La privacidad de datos nos involucra a todos, desde las decisiones que se toman como industria, hasta las acciones que realizamos en nuestro día a día. Sin embargo, aún hay que resaltar que la privacidad tiene que ver con la capacidad que tenemos para decidir qué información se comparte de nuestra persona y cómo mantenernos en control de nuestra información. Es un esfuerzo colectivo.
Recientemente han surgido varias preguntas en torno al tema, y uno de los cuestionamientos más comunes es si, en estos días, ¿es todavía posible hablar de privacidad en Internet? Para mí, la respuesta es sí. Solo que no todos sabemos cómo. Es algo tan novedoso que es indispensable conocer más sobre las herramientas que existen y así poder administrar nuestra información personal en línea y mantenerla segura.
En una investigación reciente, la firma Gartner Inc. predijo que, a escala mundial, habrá un gasto en seguridad en línea de 170 millones de dólares en 2022, representando un incremento de 8 por ciento en solo un año. Por su parte, The Small Business Association mencionó que las pymes se convertirán en blancos más atractivos de ciberataques debido a su escasa infraestructura de seguridad, ya que hay desconocimiento para enfrentar este tipo de problemas.
Ante un mundo cada vez más digital, vemos un crecimiento en los esfuerzos de seguridad en la industria, en donde se habla con más constancia y transparencia de las herramientas y soluciones que los usuarios pueden (y deben) utilizar para tener su privacidad y seguridad en línea en sus manos, ejerciendo sus preferencias y creando, cada vez más, su propia experiencia en internet, tomando acción sobre cómo se utilizan sus datos.
El saber cómo no radica únicamente en que estos controles estén a nuestro alcance, es necesario conocerlos y utilizarlos para que la experiencia que tengamos en internet sea la que queremos. Por ejemplo, saber en cuántos dispositivos están activas nuestras cuentas, la actividad registrada en ellas, configurar nuestras contraseñas o conocer si alguien ha intentado ingresar a nuestras sesiones.
El trabajo hacia la protección de la privacidad no termina. Resulta indispensable acercar a las personas nuevas opciones para que estén en control total de su experiencia en línea. Este es un tema en constante evolución, y seguirá cambiando conforme se modifique nuestro comportamiento, nuestras expectativas y la tecnología avance para satisfacerlas.
Para definir la privacidad de nuestra información, nuestro compromiso como usuarios deberá ser algo más qué activar una opción en nuestro navegador, es aceptar que la privacidad la creamos en conjunto. Los invito a que exploren los controles que ya existen y empiecen a probarlos, qué mantengan la conversación abierta y juntos definan su propia experiencia. Después de todo, cada uno de nosotros vivimos el internet a nuestra manera y es esta experiencia colectiva la que nos ha permitido integrar cada vez más sus grandes beneficios en nuestras vidas.
José Pablo Canal*
*Lead de privacidad en Google para América Latina