Antes de Guardiola, después de Nadal

Ciudad de México /

Antes de Guardiola. Con 34 títulos en 14 años de carrera, el último la FA Cup 2023 la víspera de la Final de Champions, podríamos considerar a Guardiola el mejor entrenador de futbol en la historia; Alex Ferguson ganó 49 en 39 años, Mircea Lucescu 35 en 42 años y Valery Lobanovsky 29 en 42 años como entrenador. La gran diferencia es que Guardiola los ha conseguido en tres Ligas distintas, dirigiendo a tres equipos con una presión cultural añadida: el Barça le exigía mantener una cultura, el Bayern revolucionar su cultura y el City fundar una nueva cultura. En cada uno de estos clubes el técnico cumplió: hizo del Barça una dinastía con 14 títulos, al Bayern le heredó todos sus conocimientos con 7 títulos y al City le ha dado una rentabilidad extraordinaria para su inversión con 13 títulos. Pero no es el número de títulos lo que al final determinará quién fue Guardiola como entrenador, sino el número de veces que sus equipos ganaron jugando al futbol de forma única, original e inigualable. Aquel rancio debate entre ganar o gustar, entre elegir el resultado antes que el espectáculo, fue enterrado por completo: hay un futbol antes y otro después de Pep Guardiola.

Después de Nadal. Recostado en una cama, tapado con una sábana blanca, levantando el puño izquierdo y con un catéter en el derecho, el antiguo tenista de acero mostró su imagen más humana, desde hace 14 años Rafael Nadal había dominado la superficie de la tierra ganando 14 títulos de Roland Garros, una marca que lo hizo parecer un hombre invencible hasta que la dureza del tiempo, que no distingue entre hombres y atletas, lo venció como a cualquiera. Mirar a Nadal hospitalizado, vencido, es otra de esas escenas pedagógicas, formadoras y conmovedoras en la historia del deporte: representa el ciclo de la vida en carne viva, es el momento exacto en el que una gran estrella deja de brillar. Pero el deporte, que suele ser más justo que el tiempo, le ha concedido un último deseo: Rafael Nadal se ganó el derecho a morir en una cancha como él quiera, cuando él quiera y donde él quiera. La próxima vez que le miremos será en una pista de tenis jugando los últimos partidos de su carrera, después, llegará la eternidad.


  • José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo
  • josefgq@gmail.com
  • Columnista en La Afición desde 2008. Lic. en Administración. MBA en Comunicación. Máster en Publicidad. Periodista, comunicólogo y gestor especializado en medios con más de 20 años de experiencia en puestos directivos en empresas como CNN, Canal+ y Movistar+; ha participado en proyectos de posicionamiento de estrategias de Marketing Deportivo.
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