Paciencia, tiempo y concentración

Ciudad de México /

Paciencia. Inaugurado a mediados de los años sesenta, el galáctico Astrodome de Houston, primer estadio techado y con superficie artificial en el mundo, fue llamado la octava maravilla. Más famoso, caro y popular que los equipos que habitaban su interior, Astros y Petroleros, el moderno estadio era por sí solo una atracción en la ciudad. Personaje espacial, el Astrodome aterrizó primero y los Astros después: podemos decir que esta franquicia es una de las pocas que se lanzaron a las Mayores desde un estadio. Con paciencia y títulos, Houston logró algo que parecía imposible: darle a su equipo identidad e historia, convirtiendo la modernidad en tradición.

Tiempo. Pitado, abucheado y sentado en una banca, Piqué pasó las últimas semanas de su carrera como un alma en pena por el campo que le vio nacer, crecer, triunfar y defender. No hubo, en este cruel episodio, piedad para un jugador que lo ganó todo con una devoción inusual por su equipo de futbol; la afición del Barça dictó sentencia y le condenó: Piqué, no te queremos más aquí, ya no sirves, te equivocas, eres lento, viejo y caro. Semanas después el jugador se retira y en su último partido, la afición en un coro celestial le asciende a los altares al grito de “presidente, presidente”. Cuatro semanas transcurrieron entre el escarnio y la adoración. Pasó en el Nou Camp, y salvo en Inglaterra, pasa en casi todos los campos: el aficionado al futbol está perdiendo la noción del tiempo.

Concentración. Las largas concentraciones poseen dos elementos fundamentales para templar a un grupo: serenidad y contemplación. Desayunar, entrenar, comer, charlar, compartir, jugar, cenar, dormir y acampar en equipo, es una rutina que devuelve a los jugadores ese principio miliciano reconocible en las antiguas legiones romanas. Cuando una tropa adolorida se mantiene unida, hambrienta y solidaria, encuentra en esa hermandad el valor y arrojo que se necesita antes de la batalla. La concentración de la Selección Nacional es la última oportunidad que tiene México para sentirse un equipo capaz de ganarle a cualquiera. Si las próximas semanas estos futbolistas aprovechan su tiempo y espacio para volverse uno, por fin tendremos un equipo.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo

  • José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo
  • josefgq@gmail.com
  • Columnista en La Afición desde 2008. Lic. en Administración. MBA en Comunicación. Máster en Publicidad. Periodista, comunicólogo y gestor especializado en medios con más de 20 años de experiencia en puestos directivos en empresas como CNN, Canal+ y Movistar+; ha participado en proyectos de posicionamiento de estrategias de Marketing Deportivo.
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