A 44 días de la inauguración del evento mundialista, y ante la alta expectativa por la llegada de miles de visitantes internacionales, las autoridades anfitrionas andan aceleradas por maquillar la ciudad. Pintan murales sobre taludes, colorean columnas de las líneas del Metro –tanto las funcionales como las inconclusas–, mientras el Gobierno de Nuevo León y algunos municipios intentan convertir una ciudad gris en una de ambiente alegre.
Con el llamado arte urbano y los corredores verdes se busca transformar la imagen de diversas avenidas mediante la intervención de 31 columnas de viaducto con murales, la creación del denominado “Corredor FIFA” –de la Caseta Guadalupe al Obispado– con 11 murales, además de la instalación de arte urbano en 78 puntos distintos. Sin embargo, de los 600 kilómetros de avenidas lineales con que cuenta el Área Metropolitana de Monterrey, esos arreglos apenas abarcarán unas decenas de kilómetros: las rutas del aeropuerto al primer cuadro de la ciudad, así como las zonas aledañas al estadio y al Parque Fundidora.
El contraste aparece cuando en una analogía doméstica pintas y decoras la sala y el comedor para recibir visitas, pero tienes el piso quebrado, el sanitario descompuesto y fugas en la regadera. Quienes viven ahí pueden acostumbrarse a esos desperfectos, pero ¿y las visitas?
Si tanto preocupa proyectar una ciudad limpia y colorida, ¿por qué no resolver el drenaje colapsado y las obras inconclusas? ¿Será porque la mayoría se ubican en colonias alejadas de las zonas turísticas? Y las que sí están en áreas céntricas o cercanas a donde transitará el visitante, ¿no provocarán pena ajena por los fétidos olores o las molestias viales que generan tantas obras sin terminar?
Ya sería mucho pedir. Es evidente que no alcanza ni el tiempo ni el dinero para recarpetear avenidas y calles, consecuencia también de la falta de acuerdos entre el Estado y municipios gobernados por distintos partidos. La pregunta final es inevitable: ¿Será suficiente la maquillada para quedar bien con las visitas? Lo dudo.