A propósito del escándalo que explotó en el municipio gobernado por Carmen Lilia Canturosas Villarreal, derivado de una información proveniente del norte del Río Bravo relacionada con el crimen organizado, la historia consigna que, la última vez que una persona nacida en Nuevo Laredo gobernó Tamaulipas, fue un desastre. El sexenio duró menos de dos años.
Magdaleno Aguilar Castillo, portegilista de pura cepa, terminaba su mandato en febrero de 1945. La sucesión estaba en puerta. Manuel Ávila Camacho era el presidente de México y Emilio Portes Gil seguía moviendo los hilos de la política en el estado.
El presidente lo mandó llamar para platicar sobre el relevo gubernamental. Le ordenó reunirse con su Secretario de Agricultura, Marte Gómez Segura, para ponerse de acuerdo. La balanza favoreció a Hugo Pedro González Lugo. De acuerdo con Roderic Ai Camp, su padre fue candidato a gobernador en 1927 y su hermano Héctor alcalde de Nuevo Laredo en 1956.
Abogado bonachón, inicia su mandato en febrero de 1945 y un año más tarde Ávila Camacho termina su sexenio. Lo releva Miguel Alemán Valdéz, enemigo acérrimo de Portes Gil. González Lugo queda atrapado en esta rivalidad y Tamaulipas pagó las consecuencias.
Julio Osuna, jefe de la policía estatal, asesina al periodista Vicente Villasana, editor de El Mundo de Tampico. Alemán Valdés aprovecha la coyuntura para solicitar a la Comisión Permanente la desaparición de Poderes y designar a un gobernador “provisional”. La orden presidencial se cumple el mismo día en que se expide: el 9 de abril de 1947. La apoyan 22 de 23 votos.
González Lugo es defenestrado. El gobierno fallido que encabeza termina antes de cumplir dos años. Lo sustituye el matamorense Raúl Gárate Legleu, con la encomienda de terminar con el portegilismo. Desde entonces, ningún oriundo de Nuevo Laredo ha sido gobernador.
Vinieron mandatarios de Victoria, Matamoros, Tampico y Reynosa, pero no del municipio gobernado por Carmen Lilia Canturosas Villarreal.
Después de 79 años y tras los sueños guajiros de Horacio Garza Garza y Ramón Garza Barrios, la alcaldesa y su hermano buscan la gubernatura por Morena. Hacen amarres en Palacio Nacional y en Palacio de Gobierno. Ya aceptaron apoyar a Ninfa Cantú Deandar para la alcaldía.
Carmen Lilia necesita un cargo estatal para pintar en la encuesta. Como una secretaría en el gabinete americanista. Para no rezagarse de la senadora puntera. El tiempo apremia. El cash no es problema.