La mujer militar y naval

Ciudad de México /

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, durante una semana, la información que prevalece es justo sobre la mujer, lo que se me hace —si no injusto— poco sincero, ya que la conmemoración del 8 de marzo no es un homenaje o una celebración, es una efeméride de una lucha de igualdad que es permanente.

En este espacio editorial de Fuerzas Armadas, la mujer es tan reconocida como el hombre. Las y los soldados de tierra, mar y aire, así como las y los guardias nacionales, tienen exactamente el mismo valor, ya que es necesario reconocer que el propio instituto armado, ha fomentado tanto la igualdad como la equidad, ya que no sirve de mucho, si solamente se da a todos lo mismo, más bien hay que darle a cada quien lo que necesita y justo esa es la misiva tanto en la Secretaría de la Defensa como en la Secretaría de Marina.

La presencia y participación de la mujer en las Fuerzas Armadas, proviene desde que estas se gestaron, primero como ejércitos de tierra y mar, y después de aire, hasta llegar a la Guardia Nacional. Siempre han sido parte esencial y activa, aún y a pesar de que la historia en repetidas ocasiones las ha estereotipado, solamente como seguidoras de sus “juanes”.

Por fortuna desde hace décadas —más en los últimos 20 años—, la mujer militar y naval, más que ganar espacios en las Fuerzas Armadas, ha solidificado sus grandes capacidades y habilidades, no tanto por demostrar igualdad o superioridad ante el hombre, más bien, por entregar todo por sus instituciones.

La mujer en las Fuerzas Armadas representa hoy en día el 15% del total de sus integrantes, porcentaje que año con año se incrementa, justo por esa igualdad que desde el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, se necesita y también por la consolidación del importante espacio que ocupa la mujer y que se debe hacer valer en las Fuerzas Armadas.

En el Ejército como en la Armada, hoy se cuenta con mujeres generales y almirantes, las que por supuesto, tienen exactamente el mismo valor humano que las jefas, capitanas, oficiales, alumnas, así como las que pertenecen al personal de tropa y marinería.

Mención específica al lugar de la mujer en la Guardia Nacional, ya que esta institución, se creó con mujeres, en una realidad donde se insiste, se hace necesaria la participación de la mujer para el mejor desarrollo institucional.

Lo que pocas veces se reconoce, es otra vital presencia que tiene la mujer en las Fuerzas Armadas. Esposas, madres e hijas, han sido primordiales para fortalecer al instituto armado, desde hace dos siglos.

La mujer en la familia militar y naval, no es una figura pasiva, al contrario, son las que siempre generan con grandes sacrificios, las fortalezas para que sus hombres sigan adelante en sus carreras militares. Son las que fortalecen el hogar y no solamente cuidándolo desde el aseo y el cuidado de los hijos; muchas contribuyen a su hogar, como profesionistas, en el sustento y en su desarrollo familiar.

Esposas e hijos, viven muchas veces, la ausencia prolongada de esposos y padres, y a pesar de ello, la familia militar y naval, cada una, desde su todo y desde su cada quien, ahí están, siempre fuertes y dispuestas a seguir adelante.

¡Fibra, mujeres valientes!


  • Juan Ibarrola
  • j.ibarrola@cadenademando.com
  • "Columnista de seguridad y Fuerzas Armadas. Creador de @CadenaDeMando, colaborador @Milenio. Todos los sábados y lunes a las 18:00 hrs @mileniotv"
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