Recuerdan que prácticamente la historia de 2025 para estos activos fue positiva, sobre todo para los metales, y es que supuestamente las políticas implementadas por Donald Trump habrían provocado una salida de dólares para comprar metales y cripto, una pérdida del statu quo del
dólar como el refugio seguro por excelencia.
No solo los bancos centrales y los inversionistas institucionales los empezaron a comprar, también los inversionistas de a pie. En muchos casos y con el furor del oro y la plata subiendo como espuma, muchos no solo los compraron, otros pedían prestado para comprar más.
La semana pasada vino un descalabro en donde en un solo día la plata perdió 30% y el oro se ajustó 10%. Es cierto que con lo que han subido, siguen siendo muy positivos los rendimientos y más vistos un año hacia atrás. Muchas veces cuando hay un activo del que los inversionistas deciden salirse se genera una especie de efecto dominó y muchas veces se agrava por algoritmos que, pasando cierto nivel de baja, disparan ventas, y así es que se pueden bajar en un solo día porcentajes muy altos.
Esto ocurrió el viernes y quienes llegaron tarde a la fiesta y pidieron prestado para comprar más, tienen que venden a fuerza por “llamadas de margen”, es decir, especularon, pidieron prestado y al ajustarse tan fuerte el dinero con el que habían garantizado esa operación es insuficiente y se tienen que salir sin importar el nivel de ajuste y deben poner más dinero en su contrato para garantizar que cubrirán la operación.
¿Es este ya el final del rally de oro, plata y cripto y el principio del rally del dólar? Difícil saberlo, pero es un recordatorio de que debe haber una diversificación, de que uno no debe comprar los rumores y que la inversión es a largo plazo. Para muchos es un recordatorio de lo peligroso que es pedir prestado para comprar activos que también pueden ajustarse a la baja.
Ahora con el cambio o relevo en la Fed, veremos el comportamiento del dólar, que en parte puede tener una recuperación.
La depreciación del dólar ha sido una jugada maestra del gobierno de Trump. Hoy son más baratos para exportar, más competitivos para vender lo hecho en Estados Unidos y con ello disminuir el fuerte déficit comercial.
Ante la incertidumbre del rumbo que tendrán los metales en el corto plazo, yo recomiendo y recuerdo que las inversiones se hacen a largo plazo y más en los casos patrimoniales, no son para especular.