Warsh y su credibilidad

Ciudad de México /
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Esta semana la Reserva Federal tiene una de esas decisiones que parecen sencillas, pero que pueden definir mucho más que el nivel de las tasas de interés. En mi opinión, la Fed debe subir su tasa de referencia en 25 puntos base. No porque la economía estadunidense necesite enfriarse de manera drástica, sino porque la inflación todavía está demasiado lejos del objetivo y porque, después de todo lo que ha dicho Kevin Warsh, no hacerlo sería un golpe importante a su credibilidad.

La inflación en Estados Unidos sigue alrededor de 3.4 por ciento, bastante por encima del 2 por ciento que busca la Fed. A esto se suma el reciente aumento en los precios del petróleo y un mercado laboral que, contra algunos pronósticos, continúa mostrando fortaleza. La decisión, por tanto, no debería ser complicada: un cuarto de punto no cambia la historia de la economía estadunidense, pero sí manda un mensaje muy claro.

Y aquí aparece el verdadero reto de Warsh: no dejarse presionar por Donald Trump. El presidente ha insistido en que las tasas deberían bajar y ha llegado incluso a amenazar con consecuencias comerciales si la Fed no lo hace. Pero precisamente por eso esta decisión es tan importante.

Subir tasas de interés tiene un costo. El crédito se encarece, las empresas encuentran más caro financiarse, el consumidor tiene menos incentivos para endeudarse y la inversión puede moderarse. También puede afectar a los mercados accionarios, sobre todo a las empresas cuyo valor depende mucho de las expectativas de crecimiento futuro. Pero ese es justo el mecanismo: hacer que pedir dinero prestado sea un poco más caro para evitar que la inflación termine siendo todavía más cara para todos.

Esta semana, además, Japón parece encaminado a subir su tasa otros 25 puntos base, hasta 1.25 por ciento, mientras que el Banco de Inglaterra apunta a dejarla sin cambio en 3.75 por ciento. Es interesante: tres de las principales economías del mundo están tomando decisiones, pero con una misma preocupación de fondo: la inflación todavía no está completamente derrotada.

En México, el Paquete Económico 2027 llegó la semana pasada. Mi primera impresión es que no trae grandes sorpresas ni cambios que modifiquen de manera importante el panorama económico. Hay algunos ajustes y propuestas, pero no veo en él la gran transformación fiscal que México necesita.

Esta semana, sin embargo, la noticia importante estará en Washington; la credibilidad de Kevin Warsh y la independencia de la Reserva Federal.


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