Extorsión posneoliberal

Estado de México /

La amenaza de Donald Trump de cobrar aranceles generalizados a los productos mexicanos de exportación a Estados Unidos cayó por su propio peso, pero ante la bipolaridad chimoltrufista del presidente norteamericano, preocupa que cambie de opinión y nos propine un nuevo ataque de su guerra comercial, pues el colocar barreras comerciales parece el fin del tratado de libre comercio y del neoliberalismo, en una extorsión coyuntural, digamos posneoliberal, sin problematizar sobre este concepto. Sin embargo, vista nuestra realidad, México tiene que tolerar estos abusos, pues la alternativa parece peor e incluso podría subir de nivel.

Aunque el asunto se resolvió rápido y de manera, digamos conveniente si no satisfactoria, muchos sectores y miembros de la oposición aprovecharon para denostar al gobierno, tratado de medrar políticamente para sus intereses de grupo o de partido. López Obrador esta como el cuetero, si truena el cuete le chiflan y si no también.

Marcelo Ebrard explicó todo el asunto y parece que, si es como lo dijo, pues no tiene mayor problema. En realidad ser "tercer país seguro" es un daño colateral mínimo comparado con el otro.

Tres cosas preocupan.

La primera es que aun existiendo un tratado de libre comercio este sea violado sin consecuencia alguna, es decir, con toda impunidad. Entonces ¿para qué firmar otro tratado de libre comercio, el ahora TMEC, si a la hora de la hora no sirven para nada y se incumplen sin consecuencias?.

La segunda es la amenaza permanente de comenzar una guerra arancelaria con el vecino del norte, que ya vio dónde nos duele y que este acuerdo tiene 45 días de caducidad.

La tercera es que este último acuerdo firmado sobre migrantes y aranceles, tampoco sea respetado por Donald Trump, pues este señor acostumbra desconocer sus acuerdos: si el presidente norteamericano puede dejar sin efecto el tratado de libre comercio aprobado por su congreso, este "arancelario-migratorio" con mayor facilidad,

Creo que lo más importante es que esta sacudida comercial ha despertado al país al mostrarnos algo que ya sabíamos desde muchos sexenios atrás pero que ahora hace crisis: que en materia comercial y productiva tenemos una dependencia estructural de los Estados Unidos, que nos subordina y esto es lo que en el fondo debe resolverse, producir en México y lograr una diversificación de las exportaciones.

Pensemos qué haríamos en el supuesto de que en un futuro próximo no accedemos a la extorsión. No solo nos elevan los aranceles, sino que pueden bloquear productos indispensables para el funcionamiento de nuestra economía, o se llevan los empleos a su país como ya amenazan, por ello evitar esta posibilidad es un asunto de seguridad nacional que con urgencia debemos articular.

  • Julio César Vega
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS