Parece que se reabre el debate entre izquierda y derecha, ya que algunos miembros de esta última utilizan estos términos indistintamente como simples etiquetas que se colocan a las diferencias ideológicas para vender un proyecto de ultraderecha como progresista.
Esto porque ahora muchos candidatos de derecha quieren mimetizarse con la izquierda, derivado de que esa facción política ha sido exitosa en el pasado reciente, impulsada por Andrés Manuel López Obrador, ya que normalmente a la izquierda se le asocia con las fuerzas progresistas y a la derecha con las conservadoras.
Las progresistas son las que promueven a la sociedad hacia mejores estratos de bienestar, es decir, promueven la dinámica social y material y su transformación, mientras que las fuerzas de derecha son regresivas o gatopardistas, que cambian todo para que nada cambie. Son conservadoras.
Esto viene al tema porque ahora uno de los representantes, el más recalcitrante de las fuerzas ultraconservadoras de nuestro país, Claudio X González, fundador y dirigente de la coalición política Va por México y promotor del Frente Amplio por México, afirma que él se considera un hombre de izquierda.
¿Por qué Claudio X González da un giro atropellado a la izquierda?, pues para quitar esa bandera a los que la tienen y así tratar de ganar votos, porque resulta muy claro que no pensamos que don Claudio defienda esta ideología, que para él es un simple lugar en la geometría política.
Y esto parece una epidemia repentina, pues Santiago Creel también aseguró que él es un panista de izquierda, acaso un nuevo híbrido político, y aseveró que siempre ha tenido una agenda progresista. Xóchitl Gálvez no se quedó atrás, es más, reviró y dijo ser no solo de izquierda sino ser de la liga obrera marxista. La nueva izquierda mexicana son los candidatos panistas, la clase oligárquica, algo así como los marxistas zurdos de Las Lomas.
Recordemos lo que Ronald Reagan en un célebre discurso dijo: no hay izquierda ni derecha, sino arriba y abajo, arriba está el sueño del hombre, de la máxima libertad individual, y abajo el hormiguero del totalitarismo. Bueno así pensaba quien puso en operación el neoliberalismo, de tristes resultados sociales.
¿Por qué los derechistas toman una falsa bandera con gran desparpajo? ¿Acaso el PAN es la nueva catedral de la izquierda?, más bien parece que lograr el poder bien vale una simulación.