Septiembre 23: Día Internacional de las lenguas de señas: Manos y Voz

Ciudad de México /
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En la penumbra, Daniel Maya Ortega cruza la ancestral puerta de Palacio Nacional. Cinco días a la semana, hace la interpretación en Lengua de Señas Mexicanas (LSM) de “La Mañanera del Pueblo”.

¿Será que en el trayecto al corazón del poder, recuerde que hace 25 años, fue el primer intérprete del Subcomandante Marcos y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional? ¿Se acordará de cuando tenía siete años y, no en la escuela, sino jugando en la banqueta de su vecindario, su amigo sordo le enseñó a comunicarse?

Cincuenta años después, son esas mismas manos, expresión facial, símbolos y movimiento corporal, que hablan con miles de televidentes, porque son Daniel -y su colega Laura Álvarez Suárez-, quienes se turnan cada 20 minutos, para aparecer en un recuadro a la derecha inferior de la pantalla, transmitiendo a los auditivamente discapacitados qué sucede en la icónica conferencia de prensa –ahora con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo- y demás ceremonias oficiales.

Fundador y presidente de la Asociación de Intérpretes y Traductores de Lengua de Señas de la República Mexicana, desde 1988 se dedica a esta profesión en la Presidencia, la Cámara de Diputados, el Canal del Congreso, el Senado, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Suprema Corte de Justicia, entre más instituciones financieras y académicas.

Por eso, este 23 de septiembre, Día Internacional de Lenguas de Señas, no es una fecha cualquiera para Daniel, como tampoco lo es para unos 72 millones de personas sordas en el planeta, incluidos los cerca de 700,000 mexicanos. Más del 80% vive en países en desarrollo.

Esta conmemoración, proclamada en 2017 por la Organización de Naciones Unidas, coincide con el 66 aniversario de la Federación Mundial de Sordos, con el objetivo de facilitar la comunicación de señas, derribar barreras de discriminación y construir puentes de inclusión, para aquellos con completa ausencia auditiva o hipoacusia, incapacidad parcial o total.

“Fue una casualidad de la vida. De broma, a mi amigo Omar Alaniz le decíamos El Mudanza y, de manera totalmente natural, me enseñó el abecedario dactilológico -que representa cada letra escrita mediante formas y movimientos de la mano-, como también señas representativas de conceptos íntegros. Así, hablábamos -y seguimos hablando- largas horas”, dice Maya en charla sobre su vida, derechos humanos y necesidades.

Después de haber sido reconocida como lengua nacional, e incluso con lineamientos de telecomunicaciones, la LSM sigue sin la tan requerida presencia en sitios clave como escuelas, hospitales, ministerios públicos y medios de comunicación, salvo honrosas excepciones.

Posteriormente, Daniel aprendió lo que llaman las “señas cultas”, que le enseñó un ex alumno de la Escuela Nacional de Sordomudos (1867-1955) –primera experiencia educativa con recursos federales -, que fundó el Presidente Benito Juárez, frente a la Alameda Central. Allí, los estudiantes aprendían oficios, como por ejemplo, “teneduría de libros”. De hecho, algunos participaron en la Revolución Mexicana, como “pagadores de raya” a las tropas de Francisco Villa y Emiliano Zapata.

“Al principio, fui autodidacta. No sabía que existía la figura de intérprete, sino hasta que acompañé a la palomilla de sordos a un evento deportivo en Acapulco. El equipo de Estados Unidos llevó a alguien que se subía en un banco, desde donde daba indicaciones con señas. Me explicó que era una profesión remunerada. Yo nunca había cobrado un centavo. Me aclaró que éramos intérpretes de sordos y oyentes, porque fungíamos como puente entre ambos grupos, así como que las personas con discapacidad auditiva no son mudas, porque tienen cuerdas vocales. No hablan con voz porque no escuchan, no porque no puedan. Tanto me inspiraron sus palabras, que tan pronto terminé la preparatoria, viajé varias veces a San Diego, California, donde aprendí los íconos y símbolos de la lengua de señas estadounidense, solo una de las más de 300 que existen globalmente”.

El Presidente Vicente Fox Quesada, promulgó la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, con la creación de CONAPRED, a iniciativa de su primer dirigente, el luchador izquierdista y ex líder del Partido Comunista Mexicano: Gilberto Rincón Gallardo.

Asimismo, en mayo de 2011, se decretó la Ley General para la Inclusión de Personas con Discapacidad, con el objetivo de garantizar la inclusión social en igualdad de condiciones y oportunidades.

“Nada vino de la nada. Durante años, la comunidad ha luchado contra la discriminación e invisibilidad. Tanto así que, después de que la lengua de señas se estableciera oficialmente como lengua nacional con todos los elementos gramaticales -sujeto, verbo, predicado, verbos copulativos, transitivos e intransitivos-, la Secretaría de Educación Pública inició programas educativos bilingües, para los que nos contrató a oyentes y sordos. Desafortunadamente, una gran parte de ese proyecto quedó solo en papel. Espero que pronto se materialice”, comenta.

Daniel Maya Ortega ha sido intérprete en las mañaneras y en ceremonias del EZLN, Cámara de Diputados,Senado, OEA y Corte, entre otras. Especial


Señas zapatistas

Cuenta que uno de los principales impulsos, para incluir la lengua de señas en actos públicos, proviene de la “Marcha del Color de la Tierra”, por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, entre otras demandas. La caravana, del 25 de febrero al 2 de abril de 2001, fue organizada por el EZLN, a lo largo de unos 6,000 kilómetros, desde San Cristóbal de las Casas, hasta la Ciudad de México y de regreso a su estado de origen. Maya fue el intérprete oficial de la Comandancia General.

La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) se convirtió en el cuartel general de los 24 comandantes. Allí, el antropólogo Gilberto López y Rivas y el lingüista Boris Fridman-Mintz les informaron que hacía tiempo, el Congreso discutía una iniciativa, sobre la inclusión de intérpretes de lenguas de señas y, por tanto, las demandas de la comunidad de sordos se identificaban con las de los indígenas, pues ambos grupos exigían respeto y una educación en su propio idioma, pero también bilingüe, con español incluido.

“Los zapatistas aceptaron inmediatamente y, a partir de ese momento, con mi colega Gicelle Barajas Ruiz, los acompañamos permanentemente, desplazándonos en el mismo autobús con Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska y demás simpatizantes del movimiento indígena”.

Poco después, las administraciones de Fox y Calderón contrataron a Daniel. De hecho, bajo el Presidente Enrique Peña Nieto, se diseñó un escenario en Los Pinos, aunque fue hasta el sexenio del Lic. Andrés Manuel López Obrador, que se consolidó un espacio en el Salón Tesorería del Palacio Nacional, con luces especiales, cámara fija y un templete con mampara de fondo liso, sin distractores visuales, para la mejor transmisión del trabajo lingüístico, tal como lo estipula la Asociación Mundial de Intérpretes de Lenguas de Señas (WASLI) -cuyo representante en Norteamérica es Maya.

Es por eso que, aunque se levanta antes de las 5 a.m., para llegar a “La Mañanera del Pueblo”, todos los días lee noticias nacionales e internacionales. Al terminar la transmisión, colabora con organizaciones, como la OEA o el Instituto para la Inclusión de Personas con Discapacidad, donde reforma cursos de interpretación para futuros colegas, porque la carencia es mucha en todos los ámbitos de la sociedad.

“Recordemos que la sordera tiene múltiples orígenes y afecta incluso a los oyentes, pues los hijos de padres sordos, adquieren la lengua de señas como lengua materna, aunque aproximadamente 10% son niñas y niños sordos de padres sordos. El resto son de madre y padre oyentes. De acuerdo con la ley, a quienes nacen sordos se les conoce como señantes, pero un alto porcentaje no lee el español, porque a pesar de algunas escuelas focalizadas, el sistema educativo mexicano les ha quedado a deber”.

También hay avances: las transmisiones del Senado incluyen lengua de señas; el gobierno de la CDMX cuenta con intérpretes; a veces, eventos del Estado de Yucatán se interpretan al maya; Locatel tiene un número para emergencias; algunas corporaciones financieras ofrecen servicio de señas en línea, dan becas y contratan a profesionales sordos; unas cadenas televisivas tienen interpretación en noticieros y programas.

“Después de tantos años, varios colegas y yo ya podemos vivir de esto, aunque la remuneración podría mejorar si no hubiera “mercado gris”, es decir, personas que se autodenominan intérpretes y venden servicios por debajo de su valor, porque no existen filtros ni un proceso sólido para certificarlos. Participé en el Estándar de Competencia 1319 del CONOCER. Al principio, fue confiable, pero ahora está desvirtuado, porque varios centros venden la certificación. La comunidad está molesta, porque aunque esté prohibido, hay quienes inventan señas sin ton ni son”, afirma.

Para muestra un botón: en Baja California, en una de las “Mañaneras” del Presidente López Obrador, hubo quejas contra la dizque intérprete. En cinco minutos, la sacaron del aire. “Hemos denunciado ese tipo de farsas, pero no pasa nada”.

Por otro lado, donde también hay una enorme escasez de intérpretes –presenciales y en video llamadas- es en servicios para emergencias como el terremoto de 2017, cuando Daniel colocó una pantalla y cámara rudimentaria en su oficina, desde donde interpretaba a conductores de canales de televisión y subía la grabación a YouTube.

En la primera conferencia vespertina del Dr. Hugo López-Gatell, durante la pandemia Covid 19, no hubo intérprete, pero se solucionó rápidamente. Asimismo, todas las noches, CONAPRED mandaba un audio informativo, que Maya grababa en lengua de señas, para subirlo a redes, junto con los números telefónicos de varios intérpretes, enlaces entre la comunidad e instituciones.

Cabe señalar que hay términos, como “nearshoring” o “relocalización”, que no existen en LSM. Palabras como “fentanilo” se deletrean y acompañan de señas que dan a entender que es una droga dura, que puede causar la muerte. Las imágenes son muy útiles, porque muestran el flagelo del potente opioide sintético. “Por práctica, la misma comunidad crea nuevos símbolos. El uso define la permanencia. Cuando surgió la palabra “Internet”, la de mayor aceptación fue de dos cables conectados y, con un dedo, la letra “I”, explica.

Este Día Internacional de las Lenguas de Señas, aquella banqueta se ha convertido en Palacio Nacional. Lo que empezó como un juego de niños, hoy es un derecho. Lo que hace 25 años era una excepción –que comandantes zapatistas tuvieran intérprete-, hoy es una obligación de Estado.

Daniel Maya y colegas lo saben. Por eso, no interpretan palabras, sino a un país que finalmente se escucha y expresa con señas. La penumbra es la misma, pero ahora, las manos la iluminan.

Daniel Maya Ortega ha sido intérprete en las mañaneras y en ceremonias del EZLN, Cámara de Diputados,Senado, OEA y Corte, entre otras. Especial


  • Lilia Rubio
  • Intérprete y traductora; ha formado parte de los equipos de interpretación presidencial en México.
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