La mente, prioridad de la salud pública

Monterrey /

Los psiquiatras no tienen derecho a buscar solo el poder

He recibido correos en los que me denuncian conflictos en las áreas de psiquiatría del estado, sobre todo en aquellas que no son constitucionales, como los Colegios (art 5 ), que no es reconocido por otras asociaciones o consejos, y me mencionan que hay una especie de mafia, con distribución territorial, para asociarse con la industria farmacéutica, que los usa para sus investigaciones y los premia con viajes y dinero.

Me preocupa mucho que, tomando en consideración que las enfermedades mentales en México representan casi el 20 por ciento, y que se caracterizan por depresión, ansiedad, adicciones, conflictos familiares, violencia en el hogar, etcétera, problemas sociales muy importantes, están en las manos de personas que buscan el poder, en lugar de solo el saber, para aliviar, curar o comprender.

Aquí en el estado de Nuevo León, dicen, hay un Colegio reconocido por la Secretaría de Salud. Pero también hay otras organizaciones que son dirigidas por grupos con intereses y en los mensajes se me mencionan nombres, que guardo mientras confirmo, que están en conflicto porque representan a organismos que se dedican, burocráticamente, a calificar el ejercicio profesional, siendo entonces una buena excusa para ejercer el poder político.

En este complejo y laberíntico proceso de los expertos en la mente está involucrada la industria farmacéutica que, como ya dije, usa a los psiquiatras para sus investigaciones y así conseguir los permisos correspondientes para la terapéutica incierta, puesto que la psiquiatría no ha alcanzado a las neurociencias, y como me dijo Crick, Premio Nobel, el secreto de la curación está en la bioquímica del comportamiento humano y no solo en las especulaciones subjetivas.

Como yo sé la importancia que tiene este tema, le voy a pedir al director de la Unidad de Psiquiatría del HU, que es académico, el doctor Fernández, que ponga orden a sus subalternos y evite la especulación del poder, y también sugiero a mi amigo, el secretario Manuel de la O, que intervenga a través del doctor Roque, para hacer más transparentes esas relaciones extrañas entre la industria farmacéutica, las sociedades, los consejos y la secretaría, y exhorten a los psiquiatras a utilizar sus conocimientos con amor, comprensión y tolerancia.

DESCARTES: Pienso, luego existo…Los psiquiatras deben buscar el super hombre de Nietzche y como dijo Zaratrusta, no solo pensar en su fugaz presencia.


luisetodd@yahoo.com


  • Luis Eugenio Todd
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