Las Mafias del Poder

Monterrey /

Basta con revisar nuestra historia

Un término que se ha popularizado en los últimos años es el de las mafias del poder, que se refiere a grupos organizados del PRI, que tuvieron control sobre la economía nacional y algunos, con base en la corrupción, obtuvieron beneficios. Pero nuestra historia ha tenido muchas mafias.

Un presidente liberal, Juárez, que duró 14 años y murió en el Palacio Nacional fue un buen mexicano y terminó con el partido conservador, al fusilar a Maximiliano. Aunque siempre defendió a la nación, formó un grupo que aprovechó Porfirio Díaz para durar más de 30 años.

Al terminar la revolución, que duró 11 años en lugar de dos, por la inocencia de Madero, que le entregó el poder a Huerta, quien lo mató, se inició la época postrevolucionaria, donde existió una mafia que comandaba Plutarco Elías Calles, quien fundó el partido Nacional Revolucionario, generando una mafia institucional, que después fue el PRI, que gobernó la nación más de 70 años, a lo que se ha llamado la dictadura perfecta.

Actualmente, sin querer o queriendo, se está formando otra mafia en el poder, pues el presidente tiene mayoría en el Congreso y además está consolidando poder en las áreas judicial y electoral, como siempre ha sucedido, lo que está llevando, según opiniones internacionales, a otra mafia en el poder, la que espero termine con la corrupción y que el siguiente miembro de esta mafia sea un hombre preparado técnicamente y moderno, que no esté anclado en la historia del siglo XIX o XX, sino que coloque a México en la realidad de esta época internacional, en donde, como dice el filósofo israelita Yuval Noah Harari, se camina hacia un nacionalismo global, con reglas iguales para todos.

Yo espero que después se favorezcan los procesos dialécticos de la contradicción y de la oposición, indispensables para el sano equilibrio entre los poderes, evitando el secuestro de la función pública por una mafia, o sea una organización poderosa que controle a nuestra bella nación.

DESCARTES: Pienso, luego existo…Es imperativo conservar nuestro orgullo nacional histórico, pero acompañado del realismo global de la época en que vivimos. Sólo así evitaremos todas las mafias


luisetodd@yahoo.com


  • Luis Eugenio Todd
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