Morenista 2: No me preocupa lo que diga porque pronto, todos los niños y jóvenes, producto de la Nueva Escuela Mexicana, padecerán de “rinocerontitis".
El lógico: Tome una hoja de papel, calcule. Sí le quitan dos patas a dos gatos. ¿Cuántas patas le quedarán a cada gato?
Morenista 3: Sin pruebas no hay extradición.
Lo afirmo en defensa de nuestra soberanía y apegada a Derecho. Me vale sorbete, sí “el Tratado de Extradición entre México y EE.UU. tiene una jerarquía jurídica superior a de las leyes internas mexicanas” o sí “el gran jurado de Manhattan deliberó durante meses antes de obsequiar a la Fiscalía de Nueva York la acusación -de detención con vía de extradición- de 10 personajes del gobierno de Sinaloa vinculados al crimen organizado”.
El lógico: Sí no hay pruebas: ¿Porqué Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas de Sinaloa se entregaron de manera voluntaria a las autoridades estadounidenses? ¿Dónde quedaron la soberanía y el Estado de Derecho?
Ten cuidado, hay un rinoceronte en la sala. Sí lo pisas escupirá su ideología vomitiva en tu rostro.
III acto: “No pises al rinoceronte porque te puede clavar su cuerno (y no es de chivo)”.
Berenguer: Sinaloa es el modelo, que replicado al resto de los estados gobernados por Morena y sus aliados, confirma una tesis: Su poder político está vinculado al poder criminal de un cártel u otro en el país.
El 90% de los estados gobernados por Morena y su aliado (PVEM) así lo confirman. Ejemplos son: Chiapas, Guerrero, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas.
El ama de casa: Morena llegó y se consolidó en el poder por su relación sistémica con el crimen organizado.
No puede subsistir de manera distinta. Trump lo entendió y por razones electorales, extraerá el corazón guinda del pecho de los morenistas en el estacionamiento de un mol tejano, mientras come una McNífica con caja feliz y una coca cola bien fría.
El lógico: Ten cuidado, hay un rinoceronte en la sala y si lo pisas te encaja su cuerno en tu corazón.