Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, dijo que habrá de proponer cambios al calendario escolar en julio próximo, con la finalidad de que las fechas históricas y civiles se conmemoren el día que corresponde, lo cual viene a ser un anuncio casi oficial de que se acabarán los “puentes”.
En su razonamiento, el Mandatario de la Nación puede tener razón, ya que los momentos históricos se han ido perdiendo, ya los niños no saben lo que se festeja y solamente esperan que lleguen los “puentes”, para no asistir a la escuela.
Claro que esta medida que quiere adoptar López Obrador no cayó nada bien en varios sectores, principalmente el turístico, ya que tanto hoteleros, restauranteros, así como todos aquellos que ofrecen servicios para el turismo nacional, se verán afectados.
Además, el sector empresarial está preocupado, ya que esta medida que desea el Presidente que se vuelva a adoptar, afectará el llamado Buen Fin, en el cual se tienen ventas considerables en los grandes centros comerciales, negocios de diferentes rubros y en sí, le pegaría al comercio en general.
López Obrador niega que esta medida afecte al sector turístico, ya que con el apoyo del gobierno se está avanzando, como en las playas de Cancún, en donde se está combatiendo el sargazo, además, que el Tren Maya traerá muchos beneficios.
La clase trabajadora está en contra de acabar con los “puentes”, ya que son de beneficio y ayudan a tener un relativo descanso, después de intensas jornadas de trabajo, por lo que esos días de asueto se hacen necesarios.
Todavía se tiene la esperanza de que el proceso legislativo que se lleve, sea para parar esa propuesta, pero conociendo al Presidente de México, quien tiene el poder entre los diputados y los senadores de Morena, lo más seguro es que se la aprueben, ya que la misma al final llegará al Congreso de la Unión.
Pareciera que esta propuesta es un distractor del gobierno federal, la cual ha logrado que todos hablen de la misma y se olviden de la crisis económica, del coronavirus y de la inseguridad que vive sus peores momentos.
En fin, solamente el tiempo dirá si continúan los “puentes” o López Obrador, se sale con la suya.
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