Como se esperaba

  • Vida cotidiana
  • Luis Walter Juárez

Laguna /

No cabe duda que el regreso a clases fue difícil para algunos niños como para sus padres, ya que después de un largo periodo vacacional, tiempo en que descansaron hasta que quisieron, se dormían muy noche y se levantaban con la fresca de las 12 del día, ahora tuvieron que “madrugar” muy a su pesar, para poder llegar a su escuela a tiempo. 

En las entradas de las instituciones se observaron filas, los pequeños intentaban entrar lo más rápido posible antes que tocaran el timbre. Se pudieron observar algunas madres de familia, a la corre y corre, todo para llegar antes de que les cerraran la puerta, mientras que los pequeños todavía iban somnolientos, con ganas de no entrar. 

Algunos estudiantes se parecían a “El Pípila” cuando cargó una enorme piedra en su espalda, ya que ellos lo hacían con sus mochilas, las cuales más bien parecían bultos de cemento por lo pesadas. En fin, hubo de todo, desde aquellos padres de familia que llegaron en sus vehículos hasta las escuelas, se estacionaron en doble fila para bajar a los pequeños, hasta aquellos que no respetaron las cocheras y les valió afectar a los dueños de las casas. 

En este regreso a clases, no faltaron los llantos de los pequeños que por primera ocasión entraban a la escuela, se despegaban de sus padres, muchos de los cuales con lágrimas en los ojos, un nudo en la garganta y sintiendo un vacío en su estómago, los entregaban a sus maestros. 

El caos vehicular se dejó sentir nuevamente en la región y en Torreón, los autos que llevaban a los pequeños, buscaban avanzar lo más pronto posible, ya que los conductores o conductoras, sabían que los alumnos no podían quedar fuera de clases en su primer día. 

Lo que hay que reconocer es que hubo vigilancia, que los oficiales de Vialidad se apostaron en las zonas escolares más concurridas, logrando que el tráfico fuera fluido. Además, se pudieron observar en los distintos puntos de la ciudad a policías municipales, los cuales con sus rondines daban seguridad al regreso a clases. Empezó el ciclo escolar 2018-2019 y ahora, muchos padres de familia sufrirán, ya que tendrán que pagar las tarjetas y préstamos que hicieron para la compra de útiles escolares. 



walter.juarez@milenio.com

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