Como era de esperarse, inició el Buen Fin y ya muchas familias esperaban en las puertas de los centros comerciales, ya que su único deseo era aprovechar las “ofertas” de los televisores, computadoras, celulares y demás.
La decepción de los consumidores no se hizo esperar, ya que no estaban aquellas ofertas que esperaban, aquellos descuentos que hicieran atractivas las compras y algunos optaron por esperar mejores oportunidades.
No cabe duda que el Buen Fin nada tiene que ver con el “Viernes Negro” en los Estados Unidos, en donde por los grandes descuentos, se desata una euforia consumista, mientras que en México, lo único que se encuentra son los pagos a plazos, así como el engaño de algunos comercios, ya que reetiquetan sus precios.
La falsa copia del “Black Fryday” en México, es algo que se acuerda entre el gobierno federal y el sector empresarial, con el fin de que los grandes comercios se recuperen, sin pensar en que los consumidores quedan atorados, que en ocasiones muchos de ellos pagan más de intereses, que los descuentos que obtuvieron.
Además, en este Buen Fin, los que ganan son los bancos, ya que con sus largos plazos mantienen cautivos a los cuentahabientes, quienes por más que quieran adelantar pagos, no lo pueden hacer y si se atrasan, pagan las consecuencias, ya que las instituciones bancarias no perdonan.
Muchos centros comerciales si hicieron descuentos, pero del 10 por ciento y algunos otros los aumentaron, pero solamente en artículos que tenían en bodegas, de esos que nunca se venden, por lo que aprovecharon el Buen Fin para rematarlos, mostrando a los consumidores que si estaban dando precios de “locura”.
En los Estados Unidos los descuentos son reales, en el vecino país no existe el reetiquetado, como tampoco suben los precios un mes antes, para llegado su “Viernes Negro” bajarlos, tal y como lo hacen algunos negocios en México.
Claro, que no faltaron aquellos que desesperados corrieron por sus televisores, ya que sus viejos aparatos quedaron obsoletos con el apagón analógico, por lo que vieron la oportunidad y de inmediato adquirieron uno o dos, al fin que los pagarían en muchas mensualidades, las cuales se pueden transformar de la noche a la mañana en deudas.
No cabe duda que el consumismo es un mal de los mexicanos, ya que no importa el no traer dinero en el bolsillo, ya que se cuenta con tarjetas de crédito y a las mismas hay que “sacarles provecho”.
Esto es el principio del Buen Fin, el cual habrá de alargarse hasta el lunes 16, día que está marcado como festivo.
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