No cabe duda que el frío sorprendió a los laguneros, por lo que el sector salud y médicos particulares están haciendo la petición de que hay que protegerse, de abrigarse, de tener precauciones con las personas de la tercera edad y los pequeños.
Saben que la influenza sigue presente en la región y además, se corre el riesgo de sufrir una neumonía y terminar hospitalizado.
El lunes y martes, días en que la temperatura descendió, muchas laguneras y laguneros sacaron sus prendas de invierno, pero muchas en lugar de cubrir del frío, eran para lucirse, para mostrar que están usando lo de moda.
Fue muy común ver a todos esos valientes, quienes se sienten que son de acero y que el crudo invierno que se dejó sentir, les hace lo que el viento a Juárez.
Se podían ver a jóvenes y adultos, solamente con una camiseta o camisa, con un rompevientos, otros traían sudaderas y no faltaron quienes simplemente retaban al frío con ropa muy ligera.
Otras y otros, conscientes de que en cualquier momento un aire puede afectar el organismo, que salir de un lugar en donde hay calefacción al frío puede provocarles que el rostro sufra daños y se pueda afectar la boca, por lo que en todo momento usaron sus chamarras, algunas de las que tenían guardadas en el clóset, otras que se compraron en la época navideña y algunas que recibieron de regalo, además, portaban guantes y las bufandas eran una prenda esencial para evitar que las bajas temperaturas pudieran hacer daño.
Para el sector salud, es muy importante no bajar la guardia, por lo que pide que se extremen las precauciones y además le dicen a los laguneros que si no tienen a que salir, mejor se queden en casa.
El clima puede cambiar en cualquier momento y hay que recordar, que unos días amanecieron con lluvias, además en algunos sectores se dejó sentir una ligera caída de agua nieve y también granizo.
Muchos padres de familia prefirieron no mandar a sus niños a clases pese a que el termómetro no llegó a los cero grados, por lo que las aulas lucieron vacías y los maestros se quedaron esperando a sus alumnos.
Ya el miércoles pese a que amaneció a dos grados, a los padres de familia no les quedó más remedio que llevar a sus pequeños, quienes asistieron a clases más envueltos que un tamal, ya que llevaban suéters, sudaderas y sus buenas chamarras.
Ahora si se dice que viene el verdadero invierno y las temperaturas volverán a bajar.
Walter.juarez@milenio.com