Los transportistas del servicio público, quienes son los dueños de los camiones urbanos, ya se les hacía tarde para acudir a la Presidencia Municipal de Torreón, buscando entablar un diálogo con quien los recibiera, ya que están demandando un aumento a la tarifa.
Ellos están argumentando que han pasado siete años y es fecha en que siguen esperando un incremento, pero no dicen nada sobre esos siete años utilizando “chatarras” para dar el servicio a los ciudadanos.
En estos momentos están cobrando 13 pesos y ellos lo que piden es que el precio del pasaje suba a 18 pesos, ya que ellos lo ven razonable.
Es de verdad difícil la postura de los del pulpo camionero, ya que por un lado las refacciones, los combustibles, las llantas y todo lo que usan los autobuses han sufrido un incremento bastante alto, por lo que se les entiende por qué piden al ayuntamiento que los escuche.
Pero ellos deben de entender que Torreón está creciendo y no se puede seguir dando servicio con camiones muy viejos, y es que los mismos transportistas se ha comprometido con el presidente municipal a modernizar sus unidades, pero es fecha en que no lo han hecho, no han cumplido, por lo cual las autoridades municipales no les dan entrada.
Uno de los concesionarios, José Ángel Cuéllar, acompañado por otros dueños de camiones, acudieron a las oficinas de Eduardo Olmos Castro, secretario del Ayuntamiento para realizarle planteamientos.
El transportista mencionó que hace cuatro años que dio comienzo la administración de Román Alberto Cepeda, se les indicó que se realizaría la renovación con 100 unidades, por lo cual se llevaron a cabo los planteamientos para iniciar y cuando ya estaban por arrancar, de pronto no se volvió a tocar el tema y dijo el concesionario que es fecha en que no han tenido acuerdos.
Pero el transportista fue más allá, al mencionar que están al borde de la quiebra, por lo que han tenido que dar de baja un promedio de 10 rutas.
Los transportistas piden a las autoridades sostener una mesa de diálogo y que las mismas que los reciban, puedan tener una capacidad de decisión, con la finalidad que no se les dé más largas al asunto.
Mencionó el dueño de algunas “chatarras”, que en caso de no lograr acuerdos con el ayuntamiento, habrán de recurrir al gobierno del estado o bien, empezar con movilizaciones, por lo que no se duda que inicien con bloqueos o dejen de dar servicio a los ciudadanos.
Walter.juarez@milenio.com