Estamos en el mes de septiembre todavía y ya por debajo del agua se habla de los o las posibles participantes en las elecciones a celebrarse en junio de 2027, en las que estarán en juego las 38 alcaldías.
Se dice que en el Partido Revolucionario Institucional todo está dicho y en Torreón más que amarrado, ungido y como quieran llamarle, Miguel Riquelme Solís, actual presidente municipal va a ir por la reelección.
En donde se andan haciendo garras es en Morena, ya que son tres que quieren ser los abanderados y se sienten con derecho de representar al partido que los recibió.
Que uno de ellos es Luis Fernando Salazar, actualmente Senador y que en su cabecita siempre ha rondado la idea de dirigir los destinos de los torreonenses.
La realidad para el panista convertido a morenista es que si le dan la candidatura, difícilmente le podrá ganar a Riquelme Solís, quien se dice que ya le tiene tomada la medida y sabe por dónde se maneja para llegar a la gente votante de Torreón.
Otro que no quita el dedo del renglón es Shamir Fernández, un priísta que por interés dejo al partido que lo vio nacer, pero que no le dio la oportunidad de ser candidato a la presidencia municipal, algo que añora y que hace casi tres años perdiera frente al fallecido Román Alberto Cepeda.
Shamir Fernández sabe que si llega a lograr ser el abanderado de Morena a la alcaldía de Torreón, el camino en busca del triunfo será muy difícil, ya que enfrente tiene a su mentor, a Riquelme Solís, a quien se le cataloga como un operador político de altos vuelos.
El tercero de Morena en discordia es Antonio Attolini, quien se ha convertido en el ajonjolí de todos los moles, ya que siempre busca ser protagonista y trata de sacarle provecho hasta alguna infracción de tránsito.
Se dice que de los tres de Morena este último es el que menos experiencia tiene, pero también comentan que por ahí puede tener algún padrino que le dé el espaldarazo y sea el candidato en cuestión.
Pero esta diputado local también tiene un as bajo la manga, ya que al participar en la lucha por la candidatura y en caso de no ganarla, tendría derecho a una regiduría.
En el Partido Acción Nacional, mismo que está en plena bancarrota, el cual ya no tiene la presencia de antaño y que ni el Saltillo como en Torreón, que eran sus puntos más fuertes, tienen el apoyo de los ciudadanos.
Que pese a todos los problemas, el que sigue en pie de lucha es el diputado federal Marcelo Torres Cofiño, quien no baja los brazos y está dispuesto a recuperar el terreno que partido ha perdido.
También sabe el panista que en Torreón hay sectores que son panistas de corazón y con ellos, puede volver a empezar para recuperar todo lo perdido.
Que quien le puede hacer sombre rumbo a la alcaldía de Torreón en el 2027 es Guillermo Anaya Llamas, un viejo lobo de mar en lo que a política se refiera y además de haber sido alcalde, estuvo a unos cuantos votos de llevarse la gubernatura en una lucha cerrada con Miguel Riquelme.
Uno ya va por la libre, Miguel Riquelme, pero sus posibles adversarios tienen que esperar a que les den línea.
Walter.juarez@milenio.com