Todo aumenta

  • Vida cotidiana
  • Luis Walter Juárez

Laguna /

Conforme pasan los días, los productos de la canasta básica no dejan de aumentar, al igual que muchísimos otros más. 

Los mexicanos parecieran que ya están acostumbrados a comprar los productos caros, a estirar el dinero para que alcance para adquirir lo indispensable. 

No se entiende cómo con salarios bajos se puede pagar la luz, el agua, la comida, el pago de la casa o la renta. 

Además, si se tiene vehículo, la gasolina y si no, el transporte urbano para dirigirse a los centros de trabajo, pero hay que mencionar que hay muchos que tienen que usar dos camiones de ida y dos de regreso. 

Ahora, se ha tenido la ventaja que los niños reciben sus clases en línea, por lo que los papás no tienen que darles dinero para los pasajes, como tampoco para que compren golosinas en la calle y tampoco hacerles el famoso lonche, con lo que se ahorran una buena lana. 

Pero la verdad que ir al mercado de Abastos, a cualquier tienda comercial, a las tiendas de conveniencia o misceláneas, se pueden ver precios demasiado altos, lo cual están haciendo que mucha comida no pueda ser consumida por un sinnúmero de familias. 

La carne está por los cielos, lo mismo que el pollo, además el kilo de huevo, de frijol, arroz, entre muchos otros productos, han subido sus costos tan alto que se están convirtiendo en un lujo. 

Anteriormente salir de vacaciones era planear un viaje, tanto por tierra como por aire, pero ahora en estos tiempos, simplemente se buscan las opciones más económicas, por lo que si se puede salir en el vehículo para ahorrarse dinero, se opta por esta opción.

Antes había muchas personas que acostumbraban a decir voy a un mall a comprar ropa de marca, zapatos, accesorios como bolsas, carteras y demás. 

Ahora muchas de esas personas ya no pueden pagar esos productos de marca, por lo que se les puede ver comprando en las fayucas, en donde encuentran de todo, muchas prendas de negocios reconocido y a precios bastante accesibles. 

En estos tiempos todo aumenta, pero los salarios para millones de mexicanos siguen siendo bajos, por lo que es de admirar a los padres de familia, quienes hacen rendir su dinero y todavía les alcanza hasta para comprarse unas cheves.


walter.juarez@milenio.com

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