Primero se llegaron los días para celebrar a San Judas, después a la Virgen de Guadalupe, el nacimiento del niño Jesús, los festejos de la llegada del año nuevo y los Reyes Magos con sus tradicionales roscas, pero también se llegan unos días difíciles en este mes de enero y son los pagos de algunos impuestos.
Se llegó la cuesta de enero, por lo que hay que de entrada pagar el predial, así como las colegiaturas de los niños y jóvenes que están en preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y en distintas universidades.
Pero para quienes tienen autos, camionetas, motocicletas y hasta tractores, se les llegó el momento de pagar sus impuestos vehiculares.
En lo que se refiere a los servicios, en enero se llega el pago bimestral de los recibos de la Comisión Federal de Electricidad, los cuales con las luces navideñas, las visitas de familiares a pasar las fiestas decembrinas, el consumo de energía se duplicó y eso se habrá de ver reflejado, como cada año sucede, en los recibos.
Pero no solamente son los pagos de impuestos, también se vienen los pagos a las tarjetas de crédito, ya que las mismas fueron utilizadas sin discreción, desde que llegó el Buen Fin, hasta para pagar los regalos de Navidad, así como las cenas de Noche Buena y Año Nuevo, sin olvidar las bebidas amargas que tanto “endulzan” la vida de muchos laguneros.
Claro que hubo muchos que “desenfundaron” sus plásticos con mucha rapidez, ya que aprovecharon el momento que en los malls, centros comerciales y hasta locales que se encuentran en el primer cuadro y adquirir los juguetes que el hombre del traje rojo, barba blanca y con unos pequeños lentes habría de regalarles a los pequeños que viven en los diferentes municipios de la Comarca.
En estos momentos también hay personas que saben que tienen que aprovechar los descuentos, por lo que acuden a los ayuntamientos para recibir hasta el 50 por ciento en diferentes pagos, así como descuentos al liquidar los adeudos que se tienen en oficinas como el Simas y saldar sus cuentas.
Es en estas fechas cuando muchos laguneros no tienen de otra que salir a empeñar esos aparatos electrónicos, electrodomésticos y lo que tengan a la mano, para pagar lo que se debe y no esperar a que los intereses acaben con su economía.
No cabe duda que todo se llega, primero fueron las fiestas y ahora los impuestos y algo más.
Walter.juarez@milenio.com