Ya es por demás

  • Vida cotidiana
  • Luis Walter Juárez

Laguna /

Con el perdón de la expresión, pero hay muchos laguneros que están envueltos en un "valemadrismo" total, ya que mientras los médicos siguen en su lucha diaria por salvar vidas y utilizando trajes como si fueran a ir al espacio para cuidar las propias, miles de laguneros siguen sintiéndose inmunes, como si a ellos el covid-19 no les hará nada. 

Pero la realidad es muy diferente, ya que las estadísticas demuestran que muchos de los que no creían en el coronavirus, ahora están internados, otros han perdido la vida y muchos más han infectado a sus propios familiares. 

Se pueden ver en las calles a muchísimas personas andar sin cubre bocas, niños en las calles jugando, divirtiéndose, sin saber que están expuestos a los contagios, mientras que sus padres continúan realizando reuniones, carnes asadas o bien, en algún parque sin tomar las medidas sanitarias pertinentes, como la del uso del cubre bocas o bien, sin guardar la sana distancia, mucho menos traen a la mano un gel antibacterial para estar desinfectándose las manos a cada momento.

El pasado fin de semana en la región lagunera abundaron las fiestas, las corporaciones policiacas estatales y municipales no se dieron abasto para atender los llamados de quienes se quejaban de algún vecino que hasta música de banda tenía. 

Pero lo que más llamó la atención fue lo que sucedió en la Plaza de Armas de Torreón, en donde unos jóvenes se pusieron a tocar y muchas personas de la tercera edad le dieron rienda suelta al bailongo, claro, sin tomar en cuenta las medidas sanitarias. 

Como era de esperarse, el alcalde Jorge Zermeño los disculpó, cuando él mismo sabe que lo que sucedió es incorrecto, que los contagios en ese lugar y más con personas mayores se podían presentar. 

Pero en fin, la región lagunera sigue siendo el centro de la pandemia en la entidad y la verdad que no toda la culpa es de las autoridades, ya que mientras éstas hacen campañas de concientización, los ciudadanos se las pasan por el arco del triunfo y continúan dándole vuelo a la hilacha. 

Ya abrieron muchos restaurantes, restaurantes-bar y la verdad que no se les puede tener un vigilante de planta para que los comensales acepten los protocolos. Entonces así cómo se parará la ola de contagios.


walter.juarez@milenio.com

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